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En Tamaulipas, la violencia familiar y de género encuentra en el consumo de alcohol y drogas algunos de sus principales detonantes, especialmente los fines de semana.

Advierten que consumo de alcohol detona violencia
Más mujeres en Tamaulipas se han atrevido a denunciar y pedir auxilio.

 

En Tamaulipas, la violencia familiar y de género encuentra en el consumo de alcohol y drogas algunos de sus principales detonantes, especialmente los fines de semana. 

Así lo advirtió la delegada estatal de Atención a la Violencia Familiar y de Género, Herlinda Molina Estrada, quien detalló que las agresiones las cometen principalmente las parejas, y se ha observado una mayor incidencia en la zona sur y en Ciudad Victoria.

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, al corte de junio de 2025 se han registrado cuatro mil 239 carpetas de investigación por violencia familiar en el estado.

Durante todo 2024, la estadística cerró con ocho mil 331 casos, lo que coloca a este delito entre los de mayor impacto social en Tamaulipas, por encima de secuestro, homicidios, lesiones, robos, extorsión y daño a la propiedad.

“La violencia generalmente contra las mujeres se incrementa el fin de semana, lo que es el viernes, el sábado y el domingo”, también añadió que, en promedio, “todos los días se atienden entre 15 a 25 reportes diarios“.

Una vez que las patrullas llegan a los puntos donde refieren la denuncia, se encuentran que los agresores están bajo el influjo del alcohol, o consumieron drogas.

La funcionaria subrayó que lo que podría interpretarse como un aumento en la violencia en realidad responde a una mayor disposición de las víctimas para denunciar.

“Hoy en día se visibiliza y hay más información que llega a las mujeres, ellas se atreven a denunciar o a pedir auxilio en la línea de emergencia. Por eso lo que pareciera que era el aumento realmente no es más que el resultado del trabajo que se está haciendo de equipo de las instituciones”.

Respecto al perfil de los agresores, Molina Estrada señaló que “en su mayoría de los llamados que nosotros atendemos es un integrante de la familia, es más, entre pareja”.

En cuanto a los factores que influyen, afirmó que “las agresiones están relacionadas con el consumo de drogas y de alcohol“, advirtiendo que en muchas colonias la proliferación de puntos de venta de bebidas alcohólicas y de distribución de drogas.

La delegada reconoció que uno de los retos más complejos es que las víctimas acepten que están en una situación de violencia, porque a pesar de brindarles el apoyo emocional y legal, pocas mujeres se atreven a denunciar formalmente a sus agresores.

Para evitar la revictimización, dijo, las unidades móviles especializadas mantienen un acompañamiento integral.

“Nosotros no nos retiramos hasta que la víctima salga de ese lugar de poner su denuncia, porque tal vez ese momento es el momento especial que ella se tomó el punto de tomar la decisión y reconocer. Entonces nosotros tenemos el compromiso de ver a aquella, ya se atrevió, darle la oportunidad, porque es una persona que probablemente tú estás salvando, de que en un futuro sufra alguna cuestión que pueda privarla de la vida”.

Molina Estrada añadió que, aunque no le corresponde dar seguimiento legal a los casos, sí se mantiene un monitoreo cuando las autoridades otorgan medidas de protección.

Reiteró que la violencia familiar es un fenómeno persistente que requiere la coordinación de Fiscalía, Secretaría de Seguridad Pública y todas las instituciones de apoyo a mujeres violentadas, para lograr sacarlas de la zona donde son vulnerables.

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