La diversificación de celebraciones y el auto-regalo amplían el consumo pese al alza de 16% en costos, según las observaciones realizadas por el presidente de la Canaco

Por: El Mañana de Reynosa
En una ciudad fronteriza marcada por la movilidad constante y la diversidad social, el Día del Amor y la Amistad se consolida como algo más que una jornada de alto consumo: se convierte en un termómetro del cambio demográfico y económico que vive la región.
En este 2026, la celebración reflejó nuevas formas de convivencia y estructuras familiares distintas a las de hace una década. Representantes del comercio organizado señalaron que el comportamiento del consumidor ha evolucionado hacia esquemas más diversos, ampliando el espectro de consumo más allá de la pareja tradicional.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que entre 2005 y 2025 el porcentaje de personas casadas en el país pasó de 47.6% a 36.3%, mientras que la unión libre creció de 11.1% a 17.6%. En la frontera norte, donde predominan dinámicas sociales más flexibles, esta transformación se traduce en celebraciones entre amistades, compañeros de trabajo y familiares.

El presidente del comercio organizado local, Gildardo López Hinojosa, explicó que el 14 de febrero ya no se limita a la relación romántica. “Hoy vemos consumo en amistades, familia e incluso en el auto-regalo, lo que amplía oportunidades para restaurantes, florerías, joyerías y servicios recreativos”, afirmó.
A nivel nacional, el 20% de las compras se destina al auto-regalo y el 26% a familiares y amigos. Esta diversificación fortalece la llamada “economía de la experiencia”, donde las salidas a restaurantes, cafeterías y espacios de entretenimiento tienen mayor peso que los regalos tradicionales.
No obstante, el entorno inflacionario encareció la celebración en aproximadamente 16% respecto al año anterior, obligando a los consumidores a planificar con mayor cautela. A pesar de ello, el sector terciario registró un repunte significativo.
En Reynosa, el Día del Amor y la Amistad confirma que el dinamismo comercial depende cada vez más de la capacidad de adaptación a nuevas estructuras sociales y hábitos de consumo.
En varios establecimientos, en una forma de atraer a las parejitas, instalaron un monumento al amor.