Impulsados por la inercia ganadora, los capitalinos arrancan la temporada con altas expectativas en la Liga Mexicana de Beisbol

Por: El Mañana de Reynosa
La noche de este jueves, los Diablos Rojos del México abrirá la campaña 2026, en la Liga Mexicana de Beisbol, al recibir a los Piratas de Campeche en el estadio “Alfredo Harp Helú”. Los Pingos encaran la temporada con un objetivo que apunta a la historia: El tricampeonato.
Julián Ornelas se muestra motivado y destaca el ambiente que se vive en el equipo.
“[Queremos] el tricampeonato, seguir sumando para esta gran organización, que siga haciendo historia, que siga siendo la más grande en México”, afirmó Ornelas, sobre la hazaña que sólo se ha logrado una vez en los más de 100 años de historia del circuito.
“Estamos contentos de regresar aquí, a nuestra casa, poniéndonos a tono para ese arranque, practicando cualquier detallito, tanto en la defensa, corrido de bases, bateo. [Nos sentimos] muy contentos, muy emocionados por estar aquí otra vez y ansiosos por que ya comience la temporada”, expresó el “Bandido”.
El ánimo dentro del plantel es elevado, impulsado por los recientes éxitos. Para el jardinero escarlata, la inercia ganadora se convierte en un motor difícil de frenar.
“A uno lo motivan los resultados que ha obtenido, ir ganando campeonato tras campeonato… Eso te motiva aún más. Lo pruebas una vez y no quieres dejar de ganar. Eso es algo muy adictivo, por así decirlo”, dijo.
Sólo los Industriales de Monterrey —posteriormente conocidos como Sultanes—, entre 1947 y 1949, han logrado el tricampeonato en la Liga Mexicana. Ahora, los Diablos buscan igualar esa marca y reafirmar su legado.
UN ANTES Y UN DESPUÉS EN SU CARRERA
EL CLÁSICO MUNDIAL, ENORME APRENDIZAJE PARA JULIAN ORNELAS
Julián Ornelas regresa a los Diablos Rojos del México, para la nueva campaña, con una mochila cargada de motivación y experiencia, luego de un 2025 exitoso en Liga Mexicana de Beisbol, Liga Mexicana del Pacífico y Serie del Caribe, además de su participación en el Clásico Mundial, torneo que —desde su punto de vista— marcó un antes y un después en su carrera. Bajo la dirección de Benjamín Gil, el pelotero formó parte de una Selección Mexicana integrada por varios talentos de Grandes Ligas, lo que dejó una huella importante en el desarrollo del jardinero. “Estar en Houston, con todas esas estrellas, fue mucho aprendizaje. Y, año tras año, uno quiere mejorar. Es la gasolina de uno, ver buenos resultados”, comentó. “Estar con todas las estrellas, poder compartir el terreno con ellos, ver a la afición unida por un país… Eso fue lo bonito de estar allá. Fue algo que disfruté bastante”.
