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Los intentos de censura siguen ahí en Tamaulipas

Luis Alberto Rodríguez Juárez

 

Estaba condena a no avanzar por su misma esencia controversial y poco cuidada.

Hubo falta de visión, carencia de sensibilidad política y, sobre todo, de capacidad para concertar en uno de los temas más críticos: la libertad de expresión y el derecho a la manifestación.

Si bien quedará en la congeladora, la ya conocida #LeyComaye debe ser una señal de que las tentaciones de control mediático y censoras están ahí.

Peor aún, que se pretendan crear espacios dizque autónomos para calificar lo que ética y moralmente es correcto a la vista de quién sabe quién.

Sin menosprecio a su labor, pero experta en locución radiofónica en la zona sur de Tamaulipas -para comentar temas y escándalos de la farándula-, la ahora diputada local por Morena, Cynthia Lizabeth Jaime Castillo, se puso en el reflector mediático por su intento de colocar una serie de reformas que, en el fondo, claramente buscan inhibir la libertad de expresión, establecer “principios éticos” periodísticos, exhibir públicamente  mediante “extrañamientos” a comunicadores como en los tiempos mañaneros de AMLO, pero -hete aquí lo absurdo: crear un Colegio de Periodistas bajo la férula del gobierno del estado.

Poco tino de quien se dice haber sido asesorada jurídicamente y sin reparar que ella misma ha desgranado en los micrófonos vidas privadas de personajes públicos.

En su intento de control de daños, la diputada Jaime Castillo declaró en entrevistas que su propuesta “no es algo que salió de mí. Me lo entregaron firmado y por eso me atreví a presentarla…”

Aseguró que fue un colectivo de periodistas de la zona sur quien le pidió impulsar la iniciativa.

Peor para ella, porque parece haber sido instrumento y no artífice del intento censor, casualmente en tiempos preelectorales.

La legisladora local rechazó intentos de censura o de inhibición a los periodistas y tampoco que se plantearon sanciones.

Lo más controversial de su propuesta fue el planteamiento de crear un Colegio de Periodistas, pero que pudiera tener incidencia en la calificación de quiénes sí y quiénes no sería reconocidos para ejercer el periodismo.

Angas o mangas, ya el mundo periodístico se le ha ido encima a La Comaye.

Empezaron los deslindes de otros legisladores del mismo color y de la autoridad estatal.

Por principio de cuentas, el Subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría General de Gobierno, Rómulo Pérez, dijo que no avanzará esa propuesta.

No quiso decir que la diputada Jaime Castillo es ignorante, pero sí que no midió el alcance, ni el contexto, ni revisó bien lo que presentó.

Luego entonces, si como dijo la legisladora no es de ella, ¿quién se la entregó?

La libre expresión incomoda a muchos. Ya no sólo lo que se publica en prensa, sino en las redes sociales.

Para eso debería haber tolerancia, transparencia, gestión comunicacional propia y apertura, no sólo en los entes públicos sino en los privados, donde también molesta el ejercicio periodístico.

 

 

 

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