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La distancia, la inseguridad y la falta de servicios frenan ventas y rentas; siguen autorizando nuevos fraccionamientos, advierten especialistas

Se expande ciudad, pero  abandonan 48 mil casas

 

Reynosa sigue expandiéndose, pero no necesariamente hacia donde la gente quiere vivir. Mientras nuevos fraccionamientos continúan desarrollándose en la periferia, miles de viviendas permanecen vacías en distintos sectores de la ciudad, evidenciando un crecimiento urbano desordenado que hoy ya pasa factura.

En el mercado inmobiliario, la lógica cambió. Ya no basta con que una casa sea accesible; ahora pesa más cuánto tiempo tomará llegar al trabajo, si hay servicios cercanos y qué tan seguro es el entorno. Cuando esas condiciones no se cumplen, la vivienda simplemente deja de ser opción.

 

Miles de viviendas abandonadas en Reynosa evidencian el impacto del crecimiento urbano sin planeación.

 

¿Qué factores afectan el mercado inmobiliario en Reynosa?

Ahí comienza el problema. En los fraccionamientos más alejados, con transporte limitado o infraestructura social incompleta, por el desabasto de agua o drenaje colapsado, vender o rentar puede tardar meses o incluso años. Son zonas desconectadas de la dinámica económica de la ciudad, donde poco a poco las casas quedan vacías.

Reynosa acumula cerca de 48 mil viviendas desocupadas. Muchas fueron adquiridas mediante crédito, pero terminaron abandonadas por razones que se repiten, distancia, falta de servicios y condiciones de inseguridad. “La ubicación sigue siendo el factor número uno. Cuando no hay conectividad ni entorno adecuado, la gente simplemente se va”, explicó Sabino Franco, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) Sección Reynosa.

Se expande ciudad, pero  abandonan 48 mil casasEl impacto ya es visible y va más allá de una casa vacía. Sectores completos comienzan a deteriorarse, la imagen urbana se degrada y la percepción de inseguridad crece. “El abandono reduce la percepción de seguridad, incrementa el vandalismo y desincentiva la inversión. La plusvalía no es individual, es colectiva”, advirtió.

Impacto del crecimiento desordenado en la comunidad

Pero el problema no se detiene ahí. A pesar del inventario disponible, la ciudad sigue creciendo hacia afuera. Nuevos desarrollos continúan autorizándose en zonas periféricas, incluso cuando hay colonias con baja demanda y viviendas sin ocuparse.

Para el sector inmobiliario, esta contradicción revela una falla estructural en la planeación urbana. “Tenemos inventario sin colocarse y, al mismo tiempo, se siguen autorizando nuevos desarrollos. Eso genera desequilibrios que terminan afectando a todos”, señaló Franco.

El resultado es una ciudad cada vez más dispersa, con mayores costos en servicios públicos y con comunidades fragmentadas. Colonias enteras quedan a medio habitar, mientras otras siguen creciendo sin una integración real.

“Reynosa tiene potencial, pero el crecimiento debe ser ordenado. No se trata de construir más, sino de construir mejor y donde realmente se necesita”, señaló Sabino Franco.

Acciones necesarias para mejorar la planeación urbana

En ese contexto, especialistas del sector inmobiliario coinciden en la necesidad de reorientar el desarrollo urbano hacia la consolidación de zonas ya habitadas, mediante la rehabilitación de espacios, mejora de servicios y promoción de la ocupación de vivienda desocupada, así como el impulso a proyectos con mayor densidad en áreas que ya cuentan con infraestructura.

 

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