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Vecinos denuncian que pasaron hasta tres días sin agua, sin previo aviso, lo que complicó las labores domésticas y obligó a buscar alternativas para abastecerse.

Llueve... y Reynosa  se queda ¡sin agua!
Habitantes de distintas colonias manifestaron su preocupación por la baja presión y la falta de agua registrada en los últimos días.

 

Mientras aguaceros se registraban en distintos puntos de Reynosa, gran parte de la ciudad enfrentó una severa disminución en el suministro de agua potable, una situación que desató molestia entre los habitantes, quienes aseguran que el problema dejó de ser una contingencia para convertirse en una constante que se repite cada temporada de calor.

¿Qué declararon los habitantes sobre la falta de agua?

La paradoja marcó la jornada de este jueves: calles mojadas por la lluvia y, al mismo tiempo, llaves secas en cientos de viviendas donde el agua no llegó o apenas salía con un débil hilo.

Vecinos señalaron que el servicio de agua potable ha sido insuficiente.

Ciudadanos pidieron mayor anticipación en los avisos sobre afectaciones.

 

La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) atribuyó la problemática al bajo nivel del canal Guillermo Rodhe, situación que redujo la captación de agua cruda para las plantas potabilizadoras y provocó baja presión e interrupciones temporales del servicio en diferentes sectores de la ciudad.

El organismo informó que trabaja de manera coordinada con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para monitorear las condiciones del canal y restablecer paulatinamente el abastecimiento.

Sin embargo, para numerosos ciudadanos la explicación no resulta suficiente.

En la colonia El Anhelo, Patricia comentó que desde principios de semana el agua comenzó a perder presión. “Sí nos está llegando agua, pero con muy baja presión. Más o menos desde el lunes empezó a bajar y ya no sale con la fuerza de antes”, señaló.

En otros sectores la situación fue todavía más complicada. Adelaido Cruz, habitante de la colonia La Joya, aseguró que en su vivienda permanecieron entre dos y tres días prácticamente sin servicio, lo que tomó desprevenidas a muchas familias. “Nos tomó por sorpresa. Antes cuando iba a haber cortes avisaban con tiempo y uno alcanzaba a almacenar agua. Ahora mucha gente no tiene tinaco ni recipientes suficientes para guardar agua y la situación se vuelve muy complicada para las actividades básicas del hogar”, expresó.

Explicó que incluso tuvo que recurrir a familiares para conseguir algunos recipientes con agua y poder realizar labores de limpieza y aseo personal. También manifestó su preocupación por la llegada de la canícula, cuando las temperaturas aumentarán y el consumo de agua será mayor. “Si ahorita ya está complicado, imagínese cuando llegue la temporada más fuerte de calor. Creo que muchas familias tendremos que pensar en comprar un tinaco para estar preparados.”

Acciones de la autoridad para restablecer el servicio

Por su parte, Nora Saavedra, vecina de la colonia La Cima, afirmó que la baja presión no es consecuencia únicamente de la situación actual del canal Guillermo Rodhe, sino un problema que llevan padeciendo desde hace años. “Siempre hemos tenido bomba porque nunca ha habido suficiente presión. Hay que darles mantenimiento, pagar técnicos y cuando se descomponen cuestan entre dos y tres mil pesos reemplazarlas”, comentó.

CRISIS EN CIFRAS

Baja presión en numerosos sectores.

Colonias reportan hasta tres días sin servicio.

Familias no pudieron almacenar agua por falta de aviso.

Usuarios recurren a familiares para conseguir agua.

COMAPA atribuye el problema al bajo nivel del canal Guillermo Rodhe.

Impacto en la comunidad por cortes de agua

La entrevistada rechazó además que la falta de contratos de agua sea el origen del problema. “Nosotros siempre hemos pagado puntualmente el recibo del agua y aun así nunca hemos tenido un buen servicio.”

Aunque COMAPA espera recuperar gradualmente el suministro conforme mejoren las condiciones de captación, los habitantes consideran que Reynosa requiere soluciones de fondo para garantizar el abastecimiento, especialmente en una temporada donde la demanda aumenta considerablemente.

La escena de este jueves dejó una imagen que resume el sentir de miles de familias: llovía en las calles mientras en sus hogares no salía una sola gota de agua de la llave.

 

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