Comerciantes del Centro denuncian baja presión, cortes constantes y mala calidad del vital líquido; reducen bombeo y agua por falla eléctrica

Por: El Mañana de Reynosa
Las fallas en el suministro de agua potable en Reynosa no solo impactan a los hogares. Comerciantes y locatarios del primer cuadro de la ciudad denuncian que la baja presión, los cortes frecuentes y la mala calidad del agua se han convertido en un problema constante, mientras el servicio continúa siendo cobrado por la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA).
En el sector del mercado Zaragoza y colonias del Centro, usuarios aseguran que el agua llega con poca presión o simplemente deja de salir durante horas, lo que afecta tanto las actividades domésticas como el funcionamiento de pequeños negocios que dependen del servicio para operar.
Adalind López Rosas, comerciante del sector Centro, señaló que las fallas son recurrentes y que el problema no se limita únicamente a la falta de agua, sino también a su calidad.
“Constantemente se nos va el agua o llega con muy baja presión. Pero lo más grave es la calidad: llega muy cochina. Dejas una cubeta de agua de un día para otro y tiene mucho sedimento, el agua se pone babosa; entonces no es de buena calidad, a veces ni para lavar los trastes o para la limpieza”, expresó.
Este viernes, además, Reynosa amaneció con la noticia de una falla eléctrica en la planta potabilizadora Pastor Lozano, lo que provocó una disminución en el bombeo de agua potable y afectaciones en colonias como Centro, Rodríguez, Longoria, Del Prado, Loma Linda, Juárez Poniente, Las Fuentes y sectores de Jarachina, entre otras áreas que dependen de este sistema de distribución.

Ante la recurrencia de estas deficiencias, la inconformidad entre vecinos y comerciantes es generalizada, ya que mientras el servicio presenta fallas, los recibos continúan llegando con cobros que consideran elevados.
“Nunca va a ser justo. Parece que ya tienen una tarifa establecida y constantemente le van aumentando; consuma o no consuma, llegue o no llegue el agua, de todos modos tienes que pagar”, agregó López Rosas.
Para los comerciantes del primer cuadro de la ciudad, estas fallas no solo representan incomodidades, sino pérdidas económicas y afectaciones en la operación diaria de los negocios, ya que el agua es indispensable para labores de limpieza, preparación de alimentos y atención al público.
Patricio Hernández Polinar, locatario del mercado Zaragoza, cuestionó los montos que aparecen en los recibos del servicio.
“Un local que estoy rentando me sale en 600 pesos de agua. Es mucho, porque ¿qué podemos consumir en este tipo de negocios? Nos marcan hasta 17 metros cúbicos de agua y no se me hace lógico”, denunció.
Las quejas contra el servicio de agua potable en Reynosa se han vuelto recurrentes entre la población, que cuestiona tanto la calidad del agua como la continuidad del suministro, mientras las fallas en el sistema de distribución continúan registrándose en distintos sectores de la ciudad.
Los comercios afectados por el agua con lodo que llega por las tuberías.