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Las sanciones por arrastres son de hasta 70 mil pesos, demoras en cruces y presión que ya impacta costos logísticos y precios

Multas ahogan al transporte de carga
Cada detención implica arrastre, pérdidas y retrasos en toda la cadena logística

 

Transportistas de carga en la frontera encendieron la alerta: las sanciones de tránsito en Reynosa se han convertido en el principal golpe a la operación, con arrastres y corralones que alcanzan hasta 70 mil pesos por unidad, incluso cuando se trata de fallas mecánicas.

¿Cómo afectan las sanciones a los transportistas en Reynosa?

El presidente de la Asociación de Transportistas de Reynosa, Uriel Ordóñez, describió un escenario que, asegura, ya es cotidiano para los operadores. “Por cualquier cosa nos detienen… nos llevan al corralón y estamos hablando de 60 o 70 mil pesos por arrastre de grúas”, expuso.

No se trata, dijo, de situaciones excepcionales. Las detenciones son constantes y terminan en costos que impactan directamente la operación. “Es una multa, no es un delito, pero siempre nos tienen que detener”, cuestionó.

Multas ahogan al transporte de cargaPero fue más allá y puso nombre al problema: “Ya vieron al transporte como una fuente de financiamiento“, afirmó, al señalar que las sanciones han tomado un carácter recaudatorio, dejando de ser medidas correctivas para convertirse en una presión económica directa sobre el sector.

Aseguró que el tema no es nuevo y que las quejas ya han sido expuestas ante autoridades. “Hemos alzado la voz siempre… no es un tema nuevo”, sostuvo, al indicar que incluso han llevado el planteamiento a instancias superiores sin que hasta ahora haya cambios.

Impacto de las sanciones en la operación de transporte

Cada detención no solo implica el pago de la multa. Se suma el arrastre, el corralón y, en muchos casos, la pérdida de tiempo operativo. Una unidad detenida deja de trabajar, se retrasan entregas y se generan afectaciones en cadena.

Mientras tanto, la operación también enfrenta obstáculos en aduanas. Ordóñez explicó que la reducción en cruces diarios no responde a falta de trabajo, sino a la carga burocrática en los procesos de comercio exterior. “Nos volvemos tramitólogos para poder hacer un viaje”, resumió.

Entre validaciones, revisiones, certificaciones y tiempos de sistema, las unidades pierden capacidad operativa. De realizar hasta dos o tres cruces diarios, hoy apenas logran uno. “No se logra más que hacer uno por todo el trámite burocrático y lo lento que son los sistemas”, señaló.

A esto se suman fallas recurrentes en plataformas y tiempos muertos en los cruces. “Se pierde tiempo y mercancía”, advirtió.

Problemas aduanales que enfrentan los transportistas

La problemática tampoco es exclusiva de este lado de la frontera. En Pharr, Texas, operadores reportan detenciones, multas y procesos que también frenan la movilidad de las unidades. “Nos detienen y nos mandan con el juez a pagar multas… es lo mismo”, señaló.

El impacto es acumulativo. Menos cruces, más tiempos muertos, mayores costos y menor eficiencia en la operación.

En ese contexto, el alza en peajes, especialmente en el Puente Internacional Reynosa-Pharr, y en el diésel terminó por cerrar el margen. Hoy, esos costos ya no se absorben, se trasladan. Y ese impacto empieza a reflejarse en toda la cadena, desde el traslado hasta el precio final de los productos, advirtió el líder transportista.

 

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