Derivado del incremento de casos de depresión y ansiedad entre los jóvenes, la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) prepara un programa para atender problemas emocionales entre estudiantes.

Acciones de la autoridad para abordar la salud emocional

El secretario Miguel Ángel Valdez García explicó que el objetivo principal son los jóvenes, sin embargo, también se enfocarán en los maestros y padres de familia para que detecten posibles conductas de riesgo.

Dentro de las acciones para el nivel medio superior se contempla el programa denominado "ABC de las emociones", mediante el cual se busca fortalecer las herramientas socioemocionales de los estudiantes y atender factores relacionados con la depresión, ansiedad, violencia y conflictos entre jóvenes. Se contempla incorporar clases socioemocionales que abarquen de dos a tres horas por semana con actividades prácticas y talleres.

El propósito, insistió, no es convertir estas actividades en clases exclusivamente teóricas, sino generar espacios donde los estudiantes puedan desarrollar herramientas para manejar sus emociones, mejorar la convivencia y enfrentar situaciones que pueden afectar su bienestar.

"Viene un plan que le llama a ella y es muy estratégico, se llama el ABC de las emociones. Con ella tratamos de evitar la depresión, la ansiedad, la violencia, los pleitos afuera de las preparatorias, la convivencia armónica y sobre todo mucho el respeto a la dignidad de cada estudiante", dijo.

Importancia de la participación de padres en la educación emocional

La propuesta también contempla capacitar a los docentes para que cuenten con herramientas que les permitan detectar y atender situaciones emocionales entre los estudiantes.

Valdez García reconoció que no se puede esperar que todos los maestros tengan una preparación especializada en psicología, pero consideró necesario que cuenten con conocimientos básicos para brindar contención y canalizar los casos que requieran atención especializada.

"No podemos decir que todos los maestros tengan la preparación psicológica, pero que sí tengan una preparación para la contención como coaches, como tutores", explicó.

El secretario de Educación dijo que la escuela no puede enfrentar por sí sola los problemas de violencia y conducta que afectan a los adolescentes, debido a que la formación comienza en el hogar.

"Sin duda que la escuela es un reflejo de lo que sucede en casa", continuó.

Valdez García señaló que la escuela cumple una función complementaria en la formación de los jóvenes y que los padres deben asumir su papel desde el hogar para "cerrar la pinza".

"La escuela es subsidiaria de la formación que ellos ofrecen. La escuela y la casa deben estar en armonía y deben estar en la misma dirección", dijo.

Capacitación a docentes para detectar problemas emocionales

El funcionario reconoció que la adolescencia siempre ha representado una etapa compleja, por ello, planteó que los padres también deben contar con herramientas para comprender los cambios que atraviesan sus hijos y saber cómo actuar ante señales de ansiedad, depresión, violencia o problemas de convivencia.

"Hay muchos papás que nos dicen, ¿cómo le hacemos? Secretario, ayúdenos a educar; bueno, pues hay que hacerlo juntos, hay que prepararnos juntos", expresó.

Como parte de las acciones de acompañamiento, en Tamaulipas se han impreso más de un millón de guías dirigidas a padres de familia y maestros.

Los materiales buscan ofrecer orientación para enfrentar distintas situaciones relacionadas con la formación de los adolescentes y fortalecer la participación de los adultos responsables en el proceso educativo.

La intención, dijo, es que padres y maestros puedan avanzar en la misma dirección y establecer mecanismos de comunicación que permitan atender los problemas antes de que escalen a situaciones de violencia.

"Hay que hacerlo juntos, hay que prepararnos juntos para que realmente los adolescentes y los muchachos vivan esa etapa con felicidad y no con violencia o, vamos a decirlo, privados de su dignidad."