Con el regreso a clases, especialistas en salud infantil hicieron un llamado a madres y padres de familia para evitar que los menores acudan a la escuela sin haber consumido alimentos, debido a que pasar varias horas en ayuno puede repercutir en su capacidad de atención, aprendizaje y desempeño durante la jornada escolar.
El médico pediatra Gabriel Rosado Triay señaló que, aunque se trate de un desayuno ligero, es importante que los niños ingieran algún alimento antes de salir de casa, particularmente porque entre la cena y el siguiente alimento del día pueden transcurrir muchas horas.
Consecuencias del ayuno en niños durante el regreso a clases
Explicó que si un menor cena alrededor de las 7 u 8 de la noche y posteriormente no consume alimentos hasta la hora del recreo, aproximadamente entre las 10:00 y 10:30 de la mañana, puede permanecer cerca de 14 horas en ayuno.
De acuerdo con el especialista, esta situación puede provocar una disminución en la capacidad de aprendizaje, además de favorecer síntomas como debilidad, mareos y somnolencia.
Rosado Triay añadió que estas manifestaciones pueden hacerse más evidentes durante actividades escolares como las formaciones y los honores a la bandera, especialmente cuando los estudiantes permanecen expuestos al sol.
"Lo ideal es que no se salten el desayuno", señaló el pediatra, al considerar que la alimentación previa al inicio de clases contribuye a que los menores mantengan mejores condiciones para desarrollar sus actividades escolares.
Importancia del desayuno escolar para los niños
Ante el argumento frecuente de que por falta de tiempo los niños salen de casa sin comer, recomendó organizar la rutina familiar y, de ser necesario, levantarse con mayor anticipación para permitir que los menores desayunen antes de acudir al plantel.
El especialista advirtió que mantener durante periodos prolongados el hábito de acudir a clases sin desayunar puede afectar de manera constante la atención y el estado de alerta de los estudiantes.
Explicó que al disminuir los niveles de glucosa, también puede reducirse la capacidad de concentración, mientras que la somnolencia puede dificultar que los menores permanezcan atentos a las explicaciones de sus maestros.
Por ello, ante el inicio del ciclo escolar, la recomendación es procurar que los estudiantes comiencen su jornada con algún alimento y mantengan hábitos que favorezcan tanto su bienestar como su desempeño académico.