Después de que el huachicol fiscal le ha costado a México más de 600 mil millones de pesos, y a un año del "golpe de timón en la lucha contra la corrupción y la impunidad" anunciado por el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, solamente han sido detenidos siete marinos presuntos integrantes de esta red de contrabando, así como un político de oposición, Ernesto Ruffo, propietario de la empresa Ingemar.
Los presuntos cabecillas de la red de huachicol fiscal en las aduanas marítimas, Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, están presos en un penal de máxima seguridad; también los capitanes de navío Climaco Aldape Utrera y Humberto Enrique López Arellano, de la estructura de mando del entramado criminal que cimbró a la Secretaría de Marina (Semar).
Detalles confirmados
Sin embargo, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Semar todavía no han podido dar con el capitán retirado Miguel Ángel Solano Ruiz, "Capitán Sol" o "Fantasma", la pieza clave que operaba el tráfico de combustible de Estados Unidos a territorio nacional mediante buquetanques, reclutaba a miembros de la organización, distribuía el dinero y era enlace directo con los sobrinos políticos del exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, declarado ilocalizable por la FGR luego de que fuera requerido para declarar en la audiencia de imputación del excontralmirante Fernando Farías Laguna, por la defensa.
Desde hace meses, las áreas de inteligencia naval intensificaron las labores de gabinete y campo para ubicar al "Capitán Sol", pero en agosto pasado el veracruzano logró que un juez federal dejara por el momento sin efecto la orden de aprehensión emitida en su contra por delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos, debido a fallas en el debido proceso.
Juan Aguilar Rodríguez, juez Tercero de Distrito en Culiacán, ordenó a la jueza de Control del Centro de Justicia Penal Federal, con sede en Almoloya de Juárez, Nancy Selene Hidalgo Pérez, emitir un nuevo fallo en audiencia oral con presencia de ambas partes.
¿Cómo ocurrió la detención?
Mientras se resuelve si se reactiva o no el mandamiento judicial, Solano Ruiz continúa prófugo de la justicia, a salto de mata, evadiendo las acciones operativas gracias a sus contactos en la FGR, donde estuvo comisionado en la entonces Subprocuraduría Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (SEIDO), en tareas de inteligencia y análisis estratégico.
Al destaparse el caso en septiembre del año pasado, derivado del aseguramiento del buquetanque Challenge Procyon, cargado con 10 millones de litros de huachicol, en el puerto de Altamira, la Marina, FGR y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) iniciaron la desarticulación de la red delictiva con la detención de 14 marinos, empresarios y empleados aduaneros, entre ellos el exvicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, cabecilla de lo que se conoció como la organización de Los Primos.
Así como la de los excapitanes Climaco Aldape Utrera, quien coordinaba los cambios en las aduanas controladas por la red; Humberto López Arellano, exdirector de aduanas marítimas; Sergio Varela Morales, subdirector de vigilancia y control en la aduana de Tampico; Carlos de Jesús Estudillo Villalobos, subdirector de operaciones; Fernando Ernesto Magaña Gutiérrez, subadministrador de la aduana de Altamira. También fueron detenidos Francisco Javier Antonio Martínez, exdirector de Administración y Finanzas de la aduana de Tampico; Endira Xóchitl Palomo Chávez, jefa de departamento de recintos fiscales; Perla Elizabeth Castro Sánchez, Anatalia Gutiérrez e Ismael Ricaño Matías, verificadores, además de Anuar González Hemadi y Héctor Manuel Portales Ávila, vinculado con la empresa de transportes de combustible Mefrafletes.
Según las investigaciones, la red criminal operaba el zarpe de buques desde Texas, Estados Unidos, cargados con millones de litros de hidrocarburo, y al arribar a las aduanas de Tampico o Altamira declaraban la carga como aceite o aditivo para evadir el pago de impuesto.
Lo anterior, con ayuda de marinos y agentes aduanales que simulaban las inspecciones y verificaciones de ley a cambio de sobornos en efectivo que eran distribuidos por el capitán Miguel Ángel Solano Ruiz, "Capitán Sol".
Una vez en tierra, el combustible se distribuía en pipas de tres empresas, entre ellas Mefrafletes.
Los hermanos intervinieron en designaciones, ascensos y movimientos de personal dentro de las aduanas marítimas —que el expresidente Andrés Manuel López Obrador entregó a la Secretaría de Marina— para asegurar la operación de sus actividades ilegales.
Para la FGR, Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna tejieron una compleja red criminal para asegurar capacidad de importación, traslado, almacenamiento y distribución del hidrocarburo ingresado de manera ilegal, causando un daño al erario de miles de millones de pesos.
"Buques cargados, registros manipulados, personal aduanal cómplice, revisiones simuladas y ´lavado´ de dinero eran el ciclo de este negocio ilegal, en el que presuntamente participaron Manuel Roberto, Fernando y sus cómplices", señaló la fiscal Ernestina Godoy tras la detención del excontralmirante Fernando Farías Laguna.