La detección de tomas clandestinas de extracción de combustible en Tamaulipas registró una disminución en casos del 40 por ciento del año en los últimos cuatro años al pasar de 1,051 registros en el 2023 a 471 al cierre del 2025.
De acuerdo a datos emitidos por Pemex, la detección de tomas clandestinas en Tamaulipas sufrió altibajos del año 2019 al 2021 al pasar de 1,153 registros a solo 2010 un año después de la pandemia del Covid-19. Posteriormente, en el 2022 la cifra subió a 775 casos, en el año 2022 y una caída a 471 en el 2025.
Estadísticas de tomas clandestinas en Tamaulipas
Los municipios que registraron la mayor cantidad de registros en Tamaulipas fueron Altamira, Gonzalez y Llera, zona donde cruza el oleoducto de Pemex que conecta a Ciudad Madero con la refinería de Cadereyta en el estado de Nuevo León.
En Altamira el promedio anual de detección de tomas clandestinas es de 300 por año, mientras que en el municipio de Gonzalez el promedio anual es de 150 casos, y en Llera la cifra tuvo un incremento al pasar de ocho casos en el año 2021 a 132 en el año 2022, 204 en el año 2024 y 61 en el año 2025.
En el municipio de Victoria, la cifra también ha venido en aumento al pasar de cero en el año 2020 a un caso en los años 2021 y 2022 y subir hasta los 127 registros durante el año 2024 y cerrar con 67 en el año 2025. Para el corto del mes de mayo del 2026 la cifra en este municipio es de 15 casos.
Impacto de la extracción ilegal de hidrocarburos
A nivel nacional el estado de la república con mayor cantidad de detección de tomas clandestinas es Hidalgo con un promedio de 2 mil 300 durante los años 2025, 2024 y 2023. Sin embargo, del año 2019 al 2022 el promedio anual fue de cuatro mil quinientas tomas detectadas.
El segundo puesto con mayor cantidad de detección de tomas clandestinas es Puebla con un promedio anual de dos mil casos por año, siendo los municipios de Tepeca y Huauchinango los que más casos de este delito registra.
Penalización de la sustracción de hidrocarburos en México
En México, la sustracción ilícita de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, así como la creación de tomas clandestinas, se tipifica como un delito federal. Este se encuentra regulado específicamente por la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos. Las penas varían drásticamente dependiendo de la gravedad, la cantidad de combustible sustraído y las circunstancias en las que se cometa el delito (por ejemplo, si se causa daño a instalaciones estratégicas).
Por la sustracción de hidrocarburos, las penas varían según la cantidad de producto sustraído. Si la cantidad es menor a 300 litros, las penas pueden comenzar desde los 4 a 6 años de prisión, escalando a penas mucho mayores (de 20 a 30 años) conforme aumenta el volumen sustraído. Por la creación de tomas clandestinas, se considera una de las conductas más graves. Las penas establecidas para quienes realicen estas acciones, así como para quienes ayuden a su instalación o mantenimiento, pueden alcanzar hasta 20 a 30 años de prisión.