Cindy Banda enfrenta dos batallas que amenazan con cambiar su vida: sobrevivir al cáncer de mama y evitar que los elevados costos de los tratamientos médicos la dejen sin patrimonio. A sus 46 años, esta madre de McAllen tiene seis menores bajo su responsabilidad, acumula más de 25 mil dólares en gastos médicos y necesita alrededor de 7 mil dólares mensuales para mantener su hogar.

Su historia, documentada por The Associated Press, refleja las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias estadounidenses pese a contar con seguro médico, una preocupación que también está influyendo en las decisiones de los electores de cara a los comicios del próximo 3 de noviembre.

Hace un año, los médicos le extirparon el seno derecho después de diagnosticarle un cáncer difícil de combatir. Desde entonces ha enfrentado sesiones de quimioterapia, radioterapia y cirugías, además de una prolongada ausencia laboral que redujo sus ingresos y comprometió su estabilidad financiera.

Banda trabajaba vendiendo servicios de internet para Spectrum, pero permaneció aproximadamente un año de baja por enfermedad. Durante ese tiempo dejó de recibir comisiones, mientras continuaban acumulándose los pagos de hipoteca, automóviles, alimentos, servicios y tratamientos médicos.

La situación es especialmente complicada porque, además de sus tres hijos, se hizo cargo de otros tres menores tras la muerte de su hermana Melissa, quien fue secuestrada y asesinada por su exmarido en 2020.

Aunque cuenta con seguro médico, sus gastos por cirugías, quimioterapia y radioterapia superan los 25 mil dólares. Ahora recibe un nuevo medicamento contra el cáncer cuyo costo asciende a 16 mil dólares mensuales, pero su cobertura reduce el desembolso personal a 500 dólares.

A ello se suma un deducible anual de 7 mil 500 dólares, que tendría que cubrir nuevamente a partir de enero. Por esa razón esperaba someterse a una cirugía reconstructiva antes de finalizar el año, aunque los médicos le advirtieron que dependería de su recuperación.

Para evitar perder su patrimonio, Cindy ha recurrido al apoyo de familiares, amigos y antiguos compañeros de escuela. Dos campañas de recaudación en GoFundMe reunieron cerca de 30 mil dólares, mientras sus conocidos organizaron ventas de comida para ayudarla a cubrir los gastos.

También alquiló la vivienda que pertenecía a su hermana fallecida y consiguió una suspensión temporal de pagos de su propia hipoteca.

Sin embargo, las dificultades económicas han provocado un cambio inesperado en sus convicciones políticas. Durante tres elecciones presidenciales, Cindy Banda votó por Donald Trump, principalmente por su postura contraria al aborto. Lo apoyó en 2016, 2020 y 2024, pero su experiencia con el cáncer y los costos de la atención médica la llevaron a reconsiderar sus prioridades.

La mujer conoció al candidato demócrata al Senado por Texas, James Talarico, durante un evento de recaudación de fondos organizado para ayudarla. Las propuestas del aspirante en materia de salud, particularmente su interés en ampliar el acceso a Medicare, influyeron en su decisión.

Aunque mantiene diferencias con Talarico respecto al aborto, Banda decidió votar anticipadamente por él, convirtiéndose en la primera ocasión en que respaldó a un candidato demócrata.

¿Cómo afecta el diagnóstico de cáncer a su vida?

Cindy intenta recuperar su actividad laboral para obtener ingresos y conservar la estabilidad de sus hijos. Su regreso al trabajo, sin embargo, ha sido complicado por los efectos secundarios del tratamiento, que le provocan náuseas, agotamiento y dificultades para alimentarse.

Pero la incertidumbre más profunda no está relacionada con las deudas, sino con su supervivencia. El próximo 3 de noviembre, precisamente el día de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, los médicos le comunicarán si el cáncer se encuentra en remisión o si se ha extendido a otros órganos.

En una visita al cementerio donde descansa su hermana Melissa, Cindy señaló una tumba vacía junto a la de ella y comentó que estaba reservada para sí misma. Su hija de nueve años reaccionó angustiada al escucharla. Cindy sonrió y respondió: «Dentro de cien años».