Un nuevo brote de aguas negras se ha convertido en un problema de salud pública para residentes del fraccionamiento Río Grande, donde una fuga ubicada en la esquina del Circuito B con calle Río Grande permanece como una problemática recurrente.
Vecinos del sector señalaron que el desperfecto ha sido atendido en diversas ocasiones, pero las reparaciones han sido provisionales, por lo que semanas después el escurrimiento vuelve a presentarse y se extiende sobre la vialidad.

Los charcos de aguas sucias han contribuido a la formación de enormes baches que dificultan el paso de los vehículos.
Impacto en la comunidad
La constante presencia de aguas residuales también ha provocado un severo deterioro de la calle, donde actualmente se observan enormes baches y extensos charcos de agua contaminada que dificultan el paso de vehículos y peatones.
A esta situación se suman los malos olores que, de acuerdo con los residentes, resultan insoportables y se intensifican durante las altas temperaturas. Para evitar que los gases y olores ingresen a sus viviendas, algunas familias deben mantener puertas y ventanas cerradas, pese al calor que impera en la ciudad.
Acciones de la autoridad
Los habitantes solicitaron una intervención definitiva que permita reparar el sistema de drenaje y posteriormente rehabilitar el tramo afectado, ya que consideran insuficientes las acciones temporales realizadas hasta ahora.