La falta de espacios especializados para atender de manera integral a personas en situación de calle que presentan enfermedades mentales y padecimientos físicos representa una problemática que continúa visible en Reynosa, donde algunos pacientes permanecen en espacios públicos o sitios abandonados sin recibir seguimiento médico permanente.

El médico Psiquiatra Amadeo de León Carrillo, encargado por parte del patronato de la Casa del Indigente, explicó que este espacio no cuenta con infraestructura ni personal médico suficiente para funcionar como hospital general o psiquiátrico, por lo que los casos que requieren atención especializada deben ser canalizados a otras instituciones.

Señaló que la Casa del Indigente recibe principalmente a personas que requieren alimentación, baño, ropa o un lugar de apoyo, mientras que quienes presentan algún padecimiento físico pueden ser canalizados al Hospital General o a otras instituciones que brindan respaldo mediante servicios médicos y brigadas de salud.

¿Cómo se atienden las enfermedades mentales en Reynosa?

Sin embargo, cuando se trata de pacientes con cuadros psiquiátricos severos o que además presentan complicaciones físicas, la capacidad de atención se encuentra limitada, debido a que el inmueble no está diseñado para proporcionar cuidados hospitalarios.

Actualmente, también existen personas con algún antecedente de enfermedad mental que acuden únicamente a comer, bañarse o cambiarse de ropa y posteriormente regresan a sitios donde acostumbran permanecer, como casas deshabitadas, terrenos baldíos u otros espacios.

El especialista explicó que, en estos casos, tampoco es posible simplemente trasladarlos o mantenerlos internados contra su voluntad, debido a que deben respetarse sus derechos y las condiciones legales que regulan la atención de personas con problemas de salud mental.

Cuando se presenta un paciente con una condición psiquiátrica aguda que requiere hospitalización, se busca su canalización mediante las instituciones correspondientes hacia el Hospital Psiquiátrico de Matamoros, al ser uno de los centros especializados más cercanos para este tipo de atención.

La falta de atención médica en la Casa del Indigente

La problemática se vuelve más compleja cuando los trastornos mentales se combinan con enfermedades físicas, falta de higiene, desnutrición, exposición a temperaturas extremas u otras condiciones relacionadas con vivir permanentemente en la vía pública.

En la Casa del Indigente se atiende diariamente a personas que acuden por alimentos y servicios básicos. De acuerdo con el especialista, el número puede alcanzar entre 20 y 30 personas que no necesariamente permanecen internadas en el lugar.

Además del apoyo institucional, existen asociaciones altruistas y ciudadanos que colaboran con alimentos, ropa, medicamentos y algunas jornadas de atención, como cortes de cabello, aseo personal y rasurado.

No obstante, la situación evidencia la necesidad de contar con mecanismos de atención especializados para personas en situación de calle que presentan enfermedades mentales, particularmente aquellos casos en los que existe un deterioro físico que requiere vigilancia médica continua.

El problema no se limita a proporcionar alimento o un sitio para asearse, sino a establecer una ruta de atención que permita identificar a quienes requieren intervención psiquiátrica, tratamiento médico, seguimiento y, cuando corresponda, un espacio seguro para su recuperación.