Lo que durante años ha representado un problema de contaminación para la zona de la Laguna Madre, hoy se convierte en una oportunidad para innovar y generar alternativas sustentables.

La joven estudiante Itzel Monserrath Ochoa Palencia desarrolló VITASHELL, un proyecto que transforma cabezas y caparazones de camarón en harina proteica para la alimentación avícola.

¿Qué es el proyecto VITASHELL?

El proyecto, cuyo nombre técnico es "Harina de Exoesqueleto de Camarón Adicionado con Fitobióticos", nació en el CBTa 321 y actualmente cuenta con el respaldo de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT).

La propuesta busca dar una segunda vida a los residuos de la actividad camaronera local, convirtiéndolos en un producto de alto valor nutricional mediante un proceso que incorpora fitobióticos naturales, como ajo y orégano, con propiedades antimicrobianas.

Resultados de la harina proteica en pruebas avícolas

Los análisis bromatológicos realizados a VITASHELL revelaron un contenido de 35.89 por ciento de proteína cruda, además de minerales, quitina y astaxantina, un pigmento natural que puede favorecer la pigmentación de la piel y de la yema del huevo.

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto son los resultados obtenidos en pruebas realizadas con 600 pollos de engorda, donde la incorporación de la harina en diferentes etapas de crecimiento mostró mayor incremento de peso vivo, menor mortalidad, mejor conversión alimenticia y un destacado rendimiento en canal.

Impacto de la harina de camarón en la sustentabilidad

La propuesta fue desarrollada por Itzel Monserrath Ochoa Palencia, con la asesoría de los médicos veterinarios Fidel Wenceslao Morúa Castañeda y Rafael Ochoa Leal, quienes han acompañado el proceso de investigación y perfeccionamiento de la fórmula.