CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando el partido parecía encaminado a un nuevo episodio de frustración para los jaliscienses, una gran jugada individual de Roberto Alvarado terminó inclinando la balanza en favor de los locales.
El atacante de las Chivas desbordó por la banda derecha y generó una acción de peligro que, con una dosis de fortuna, terminó en un autogol del defensor Agustín Oliveros, al minuto 77, suficiente para que el Guadalajara se quedara con una valiosa victoria (1-0) sobre el Necaxa en el estadio Akron.
La racha de cuatro partidos sin victoria de los tapatíos llegó a su fin, pero aumentaron las dudas en torno a un equipo que hoy luce muy lejos de esa armónica versión que ofreció durante el torneo pasado, cuando la convocatoria de la Selección Mexicana para la Copa del Mundo hizo que afrontara la Liguilla sin cinco jugadores.
El equipo dirigido por Gabriel Milito volvió a ser el protagonista del encuentro, adueñándose del balón y generando las opciones más claras frente al arco rival. Sin embargo, tal como había ocurrido en jornadas recientes, la falta de contundencia amenazó con convertirse nuevamente en un obstáculo para el Rebaño Sagrado, que desperdició varias oportunidades antes de encontrar la ventaja.
Esta vez, la insistencia tuvo premio. Aunque el gol llegó mediante una desafortunada acción de la zaga visitante, el resultado hizo justicia a lo mostrado en el terreno de juego por el Guadalajara, que fue superior durante varios lapsos del partido y contó con una versión inspirada de Raúl Rangel para sumar tres puntos fundamentales, que lo mantienen en la lucha por los primeros puestos de la clasificación del Apertura 2026.
Y es justo la actuación del "Tala" la que desnuda las falencias de un conjunto cuyo futbol es tan oscuro como el polémico uniforme que estrenó este martes, inspirado en la charrería, el genuino deporte nacional.
Los intentos fallidos de Ricardo Marín y Richard Ledezma en la primera parte fueron reflejo de una noche frustrante para el Rebaño Sagrado.
Con el paso de los minutos, la impaciencia comenzó a apoderarse de las tribunas, que vieron cómo su equipo desperdició una oportunidad tras otra ante un Necaxa que nunca se mostró incómodo con el empate sin goles.
El complemento permitió a los ayer rojiblancos adelantar líneas y jugar con mayor confianza, generando un par de oportunidades que pusieron en aprietos al ya nervioso Guadalajara.
En esos momentos apareció la figura de Rangel, quien —con tres intervenciones oportunas— evitó el empate e incluso una posible remontada de los visitantes, sosteniendo la ventaja conseguida por el Rebaño Sagrado.
Con el nerviosismo presente en los minutos finales y un Necaxa volcado al ataque en busca de la igualada, el guardameta rojiblanco volvió a responder cuando más lo necesitaba su equipo.
El arquero de la Selección Mexicana se convirtió en uno de los héroes de la noche, al preservar su portería en cero y asegurar una victoria que representa un auténtico tanque de oxígeno, aunque no se juegue bien.
ROMPEN TRADICIONES
Chivas estrenan uniforme negro
El Club Deportivo Guadalajara estrenó de su nuevo uniforme en color negro. A lo largo de los últimos años, ha recurrido a este color en sus terceras indumentarias, pero todavía es más extraño verlo jugar como local de esta forma.
La propuesta rompe con las franjas rojiblancas para dar paso a un diseño inspirado en la charrería. Bajo el concepto "Herencia Sagrada", el club busca unir las raíces mexicanas y jaliscienses con su identidad futbolística.
