Más de tres semanas después de iniciados los trabajos de reparación en la calle José María Morelos, en pleno Centro de Reynosa, la obra avanza a paso lento mientras los comerciantes pagan el costo de una intervención que mantiene restringidos los accesos a sus negocios y reduce el flujo de clientes. A pesar del tiempo transcurrido, en el tramo apenas se observan labores preliminares, lo que mantiene la incertidumbre sobre cuándo podrán recuperar la actividad normal.
Mientras la obra se prolonga, las obligaciones de los establecimientos no se detienen. Comerciantes deben continuar cubriendo rentas, servicios de agua y electricidad, además de sus compromisos con el Municipio, aun cuando sus ingresos han disminuido considerablemente por las restricciones en la vialidad. La afectación económica crece conforme pasan los días sin una fecha clara de conclusión.
¿Qué declararon los comerciantes sobre la obra?
Ante este escenario, los comerciantes quienes optaron por mantener en reserva su identidad, cuestionan el ritmo de los trabajos y exigen una mayor intervención de la Secretaría de Obras Públicas para supervisar tanto la ejecución como los materiales utilizados. También plantean ampliar las jornadas de trabajo, incluso durante la noche, para acelerar la reparación y evitar que una obra necesaria termine convirtiéndose en una carga cada vez mayor para quienes mantienen sus negocios en esta zona comercial.
La situación genera inquietud entre los propietarios y encargados de los establecimientos, debido a que los gastos continúan acumulándose pese a la reducción de ingresos. Entre ellos se encuentran pagos al Municipio, rentas de los locales y servicios básicos como energía eléctrica y agua potable.
Detalles confirmados sobre la duración de la obra
De acuerdo con información proporcionada por trabajadores que participan en la obra, los trabajos podrían prolongarse al menos un mes más antes de quedar concluidos, situación que comienza a generar inconformidad entre los comerciantes que dependen del flujo constante de clientes. Los afectados explicaron que sus ventas han disminuido considerablemente desde que comenzaron las restricciones, mientras que las obligaciones económicas de sus negocios no se detienen.
ACUSAN MALA CALIDAD DE LOS MATERIALES
A esta situación se suma la preocupación expresada por algunos comerciantes respecto a los materiales que serán utilizados para sustituir la tubería existente, ya que aseguran que parte del material colocado en la zona presenta señales de desgaste y solicitan que sea revisado antes de continuar con la obra.
Ante ello, pidieron a la Secretaría de Obras Públicas realizar una supervisión de los trabajos y verificar las condiciones de los materiales, además de considerar una ampliación de los horarios de labores, incluso durante la noche, con el propósito de acelerar la intervención y reducir el tiempo que permanecerán restringidos los accesos a los comercios.
Los comerciantes señalaron que no se oponen a las reparaciones necesarias en la vialidad, pero consideraron indispensable que los trabajos se realicen con mayor rapidez y bajo una supervisión adecuada para evitar que las afectaciones económicas continúen aumentando.