La decisión de tener hijos ha cambiado entre las nuevas generaciones y responde a una combinación de factores económicos, laborales, sociales y personales, por lo que no puede atribuirse únicamente a una causa, explicó el psiquiatra Amadeo De León Carrillo.

El especialista señaló que esta transformación también se ha observado en otros países, donde durante las últimas décadas ha disminuido la natalidad mientras aumenta la esperanza de vida, generando sociedades con una alta proporción de adultos mayores y menos población joven.

¿Por qué los jóvenes ya no quieren hijos?

Las nuevas generaciones han modificado sus prioridades frente a los gastos que significa tener hijos.

Cambios en las relaciones de pareja

En el caso de México, indicó que las parejas también han modificado la manera en que establecen sus relaciones. Actualmente es más frecuente que algunas decidan vivir primero en unión libre, consolidar su relación y posteriormente considerar el matrimonio y la llegada de los hijos.

El aspecto económico representa otro elemento importante, debido a que para muchas parejas los recursos destinados anteriormente a una boda son considerados ahora para adquirir una vivienda, muebles u otros bienes que les permitan construir un patrimonio.

A esto se suma la incorporación de las mujeres al mercado laboral y las responsabilidades que implica combinar el trabajo con la maternidad y las tareas del hogar. De León Carrillo explicó que esta situación puede llevar a algunas parejas a posponer la decisión de tener hijos o a reducir el número que desean, pues actualmente se consideran aspectos que generaciones anteriores no necesariamente contemplaban de la misma manera.

"Antes eran tres a cinco hijos o más y ahora son uno o dos hijos nada más", señaló el psiquiatra, al destacar que también se ha observado que algunas parejas deciden tenerlos a una edad mayor.

Influencia de las redes sociales

El especialista agregó que las redes sociales también participan en la construcción de nuevas tendencias relacionadas con las relaciones de pareja y la maternidad. Explicó que, al igual que anteriormente las decisiones personales podían estar influenciadas por el entorno cercano, actualmente las plataformas digitales permiten que determinados estilos de vida se difundan de manera masiva.

Esto incluye modelos de pareja que deciden no casarse, vivir juntos, esperar para tener hijos o incluso no tenerlos. Sin embargo, aclaró que las experiencias individuales deben analizarse de manera particular y no pueden utilizarse para establecer una explicación general sobre la disminución de la natalidad.

Desde el ámbito de la salud mental, De León Carrillo señaló que existen casos en los que experiencias familiares o personales pueden influir en la decisión de no tener hijos, aunque se trata de circunstancias que deben analizarse individualmente.

Entre ellas mencionó antecedentes de familias muy numerosas, experiencias consideradas traumáticas durante la infancia, separaciones de los padres o la formación de nuevas parejas después de un divorcio.

El psiquiatra insistió en que estos factores no representan por sí mismos una tendencia general, sino situaciones particulares que pueden influir en la decisión de determinadas personas.

Reflexiones sobre la maternidad y paternidad

En este contexto, consideró que la maternidad y la paternidad actualmente son decisiones que muchas parejas analizan con mayor detenimiento, tomando en cuenta su situación económica, estabilidad laboral, relación de pareja, proyecto personal y las responsabilidades que implica formar una familia.

La decisión de tener hijos, agregó el especialista, no responde a un solo factor, sino a una combinación de circunstancias que han cambiado junto con la estructura familiar y las condiciones sociales de las nuevas generaciones.