A cinco meses de haber sido rescatado tras sufrir un atropellamiento, un ocelote macho (Leopardus pardalis) fue liberado en el Área Natural Protegida del Parque Nacional Huatulco II, ubicado en el municipio de Santa María Huatulco, Oaxaca.

El ejemplar fue hallado el pasado 1 de marzo con fractura en la mandíbula, fisura en la cadera, una pata dislocada y laceraciones en la piel.

Acciones de la autoridad ambiental en la liberación del ocelote

De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), gracias al seguimiento clínico y conductual, se determinó que el ocelote ya cuenta con las habilidades adecuadas para su supervivencia, así como las condiciones físico-conductuales para su reincorporación al medio silvestre.

Por medio de un comunicado, la autoridad ambiental a cargo de Mariana Boy Tamborrell informó que el felino de aproximadamente cuatro años fue liberado en terrenos forestales dentro del polígono del Área Natural Protegida.

Detalles sobre el rescate y rehabilitación del felino

Recordó que el ejemplar fue rescatado sobre la carretera federal Transístmica 185, tramo Palomares-Sayula y luego trasladado a la Fundación Invictus, una organización que opera con donativos y se encarga de la conservación del medio ambiente con el rescate, rehabilitación y reubicación de fauna silvestre.

Importancia de la conservación del ocelote en México

Cabe destacar que el ocelote está considerado en la categoría "peligro de extinción", de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT-2010, así como enlistado en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Entre los principales riesgos de la especie se encuentran la pérdida de su hábitat, la extracción de órganos para su comercialización, la cacería ilegal y la disminución de sus presas, por lo que su rescate, rehabilitación y liberación son importantes para su conservación y mantenimiento de sus poblaciones en el país.

El ocelote es una especie reguladora del ecosistema y según la Profepa, es una especie perseguida para fines comerciales debido a su piel. En México, la presencia de este felino abarca desde los estados de Sonora y Tamaulipas hasta el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, aunque también tiene presencia el este de Chiapas y la Península de Yucatán.