Autoridades de México y Estados Unidos pusieron en marcha una estrategia conjunta para erradicar la plaga del picudo del algodonero en el sur de Tamaulipas, una medida que busca blindar las siembras regionales e impulsar la reactivación de este cultivo rumbo al ciclo agrícola 2026-2027.
Estas acciones sanitarias son coordinadas entre la Secretaría de Desarrollo Rural estatal, el Senasica parte de México y el Departamento de Agricultura del lado estadounidense.
Para contener el avance del insecto y garantizar la sanidad vegetal, el Gobierno del Estado destinó un presupuesto de 11.5 millones de pesos durante este año, de los cuales 5 millones se aplicaron de forma directa al combate de plagas prioritarias.
El titular de la dependencia estatal, Antonio Varela Flores, explicó que el plan aprovecha la experiencia de los convenios sanitarios que ya operan en la frontera con Texas, donde la vigilancia permanente ha permitido frenar el impacto económico en las parcelas.
La intervención binacional responde al interés de los productores del sur del estado por retomar la siembra a gran escala de algodón, por lo que se establecieron cercos de inspección desde la fase de preparación de la tierra.
Con estas acciones, los organismos agrícolas buscan prevenir brotes epidémicos y asegurar que los nuevos cargamentos cumplan con los estándares requeridos para su comercialización nacional e internacional.