CIUDAD DE MÉXICO.- El astro británico Harry Styles encontró una manera muy dulce y, sobre todo, muy mexicana de agradecer el cariño que recibió durante su estancia en la Ciudad de México: regalando churros.

El cantante consentió a sus fans con este sencillo gesto, después de los días que pasó recorriendo a pie la capital del país y de abarrotar varias noches el Estadio GNP como parte de su gira "Together, Together".

La dinámica sucedió el domingo en la churrería El Moro Condesa, donde los fans podían recibir una orden tradicional del postre mexicano cortesía del cantante. En los tickets aparecía que el pago lo había hecho Harry, convirtiendo una compra cotidianav en un recuerdo invaluable.

La noticia rápidamente se extendió en las redes sociales y provocó filas kilométricas el domingo a las afueras de la sucursal.

Las órdenes destinadas a la promoción se agotaron alrededor de las 20:00 horas y los seguidores del británico aguantaron lluvia y cansancio para llevarse un pedacito de él.

Para ayer, la churrería anunció que reanudaría la dinámica a partir de las 8:00 horas, y hasta agotar existencias.

La elección de Harry tampoco fue casual. Durante su visita, el intérprete de "Golden" parece haberse adaptado perfectamente a la capital luego de sus 6 conciertos; y es que no sólo recorrió en solitario distintos puntos de la ciudad, también adoptó las pequeñas "mañas" de cualquier chilango, como desafiar al tráfico.

Uno de los momentos que más llamó la atención ocurrió cuando lo captaron esquivando automóviles y hasta unidades del Metrobús.

Las imágenes fueron tan comentadas que las propias cuentas del sistema de transporte llegaron a pedirle que tuviera cuidado durante sus paseos.

Así, mientras Harry se acostumbraba a moverse por una ciudad que durante estos días prácticamente hizo suya, también fue descubriendo algunas de las cosas que forman parte de la vida cotidiana de los capitalinos. Harry se despidió el domingo de sus fans mexicanos con un concierto que ya estaba agotado.

Regala Harry churros a sus fans

Los fans hicieron kilométricas filas afuera de la churrería de la sucursal en La Condesa.