La violencia contra las mujeres continúa representando una problemática preocupante en Reynosa, donde organizaciones de la sociedad civil han detectado un incremento en las solicitudes de apoyo y advierten sobre la falta de espacios seguros para que las víctimas puedan abandonar los hogares donde son agredidas.
Leticia Guerrero Lozano, presidenta de la Fundación Libélulas de Esperanza A.C., señaló que actualmente no existen cifras oficiales actualizadas que permitan dimensionar con precisión la magnitud del problema en la ciudad de Reynosa, debido a que los últimos registros disponibles del INEGI corresponden a años anteriores.
Aumento de solicitudes de apoyo para mujeres
Sin embargo, indicó que la experiencia diaria de la asociación refleja un aumento en los casos. Explicó que reciben hasta cuatro o cinco solicitudes de apoyo al día mediante llamadas telefónicas, WhatsApp, redes sociales y otros canales, principalmente de mujeres que requieren asesoría, acompañamiento para presentar denuncias o ayuda para salir de sus domicilios.
Uno de los principales obstáculos, explicó, es la falta de un refugio en Reynosa para mujeres víctimas de violencia y sus hijos, situación que dificulta que muchas puedan romper el ciclo de agresiones.
Guerrero Lozano señaló que algunas mujeres tienen tres o cuatro hijos y carecen de familiares o redes de apoyo en la ciudad, mientras que en otros casos los agresores ejercen un aislamiento que les impide trabajar, contar con recursos económicos o mantener vínculos sociales.
NO DESISTIR
— Guerrero Lozano recomendó a las mujeres que ya iniciaron una denuncia no retirarla, aun cuando posteriormente regresen con su pareja, y procurar que cualquier acuerdo relacionado con sus hijos, pensiones o medidas de protección quede formalmente asentado ante las autoridades.
Impacto en las infancias
Esta situación también impacta directamente a las infancias, pues, de acuerdo con la presidenta de la fundación, cada vez son más frecuentes los casos en los que niñas, niños y adolescentes están expuestos a episodios de violencia dentro de sus propios hogares.
Expuso como ejemplo reciente el caso de una mujer con tres hijos que, pese a contar con una denuncia, terminó regresando con su agresor al no contar con un lugar seguro donde permanecer.
La activista sostuvo que algunas víctimas desisten de presentar denuncias cuando acuden solas ante las autoridades debido a la intimidación o a procesos que, dijo, pueden generar una revictimización. Por ello, destacó la importancia de que las mujeres cuenten con acompañamiento durante el proceso.
Ante este panorama, recomendó a las mujeres que ya iniciaron una denuncia no retirarla, aun cuando posteriormente regresen con su pareja, y procurar que cualquier acuerdo relacionado con sus hijos, pensiones o medidas de protección quede formalmente asentado ante las autoridades.
Finalmente, destacó la importancia de conocer los derechos de las víctimas y los protocolos que deben seguirse. En casos de violencia física, explicó, es fundamental acudir a una institución de salud para que las lesiones y hechos queden registrados y puedan ser notificados a las autoridades correspondientes, documentación que puede resultar relevante durante el proceso de denuncia.
La Fundación Libélulas de Esperanza mantiene canales de orientación para mujeres que enfrentan situaciones de violencia y requieren información sobre sus derechos, mecanismos de denuncia y alternativas de apoyo.
CUESTIONAN RESPUESTA AL 911
SEÑALAN FALLAS EN ATENCIÓN DE EMERGENCIA

La activista Guerrero Lozano consideró que la respuesta institucional todavía presenta importantes áreas de oportunidad y cuestionó particularmente la atención de emergencia que reciben algunas víctimas de violencia. Afirmó que, desde su perspectiva, la respuesta de las autoridades podría calificarse entre uno y dos en una escala del uno al diez, al señalar que han documentado casos en los que mujeres realizan llamadas al 911 sin recibir atención oportuna.