Penélope Cruz y Javier Bardem desembarcaron en Venecia para abrir las puertas de su "Búnker", la nueva película de Florian Zeller, que compite por el León de Oro y cuya historia no sólo dio pie a hablar de los multimillonarios tecnológicos, sino a asomarse ligeramente a la vida en pareja de los actores.

El filme, que ambos protagonizan, fue escrito por Zeller exprofeso para ellos; se trata de la historia de un matrimonio de mediana edad en la que él, arquitecto, recibe la oferta de un empresario para construir en Hawái un búnker de ultralujo en el que su familia y amigos puedan sobrevivir durante al menos un año si el mundo colapsa.

Su esposa Sofía (Cruz) no puede aceptar la contradicción ética: ¿qué significa diseñar la salvación de unos cuantos privilegiados mientras el resto es abandonado? La propuesta del proyecto y las dudas de Miguel sobre si debería hacerlo o no sacan a la superficie las fisuras de un matrimonio de 17 años y las visiones de ambos.

La relación en el set

La relación entre Cruz y Bardem le dio a la presentación una doble dimensión. Zeller reconoció que su condición de pareja real ayudó a construir la intimidad de los personajes, aunque los actores españoles aseguran distinguir con claridad entre el trabajo y su preciada vida privada.

Cuando les preguntaron si durante el rodaje discutían como sus personajes, Bardem respondió divertido: "No, no, nunca", provocando las risas de la sala.

Cruz explicó en la rueda de prensa que aceptaron el reto porque confiaban en que Zeller "iba a proteger ese territorio íntimo y no les pediría utilizar elementos de su relación".

Sin embargo, sí les permite evidenciar la posición pública de ambos frente a los temas que atraviesan la película, como el abuso de los poderosos y multimillonarios.

La dependencia tecnológica

Durante la charla, Penélope expresó su preocupación por la velocidad con la que el poder y la tecnología transforman nuestras vidas actualmente.

"Nos tratan como marionetas y, pese a ser algo obvio, no reaccionamos. Y me da tristeza y rabia".

La actriz puso además el foco en quiénes tienen realmente capacidad para decidir: "En los puestos más importantes hay poquísimas mujeres entre quienes toman las decisiones".

El derecho a alzar la voz

Bardem defendió el derecho de cualquiera a pronunciarse sobre aquello que considera fundamental:

"No importa si eres artista, actor, fontanero o taxista, tienes derecho a expresar tu verdad".

También reconoció el alcance de su propia plataforma: "Tengo este micrófono y los tengo a ustedes escuchándome, eso añade responsabilidad".

Para él, Búnker invita a preguntarnos cómo miramos a los demás y qué ocurre cuando el miedo nos lleva a criminalizarlos o deshumanizarlos.