El Poder Judicial de Tamaulipas redujo de cinco meses a un máximo de dos meses el tiempo de espera para la programación de audiencias del sistema penal acusatorio, informó la magistrada presidenta del Poder Judicial, Tania Contreras López. 

Explicó que una de las primeras áreas que se reforzaron fue la relacionada con el sistema penal acusatorio, donde la acumulación de asuntos había provocado que algunas audiencias fueran programadas hasta cuatro o cinco meses después.

Ante esta situación, se tomó la decisión de incorporar más personal para apoyar principalmente en las tareas de gestión administrativa.

La estrategia, dijo, permitió liberar parte de las responsabilidades administrativas que recaían sobre los jueces para que pudieran dedicar mayor tiempo a la atención de las audiencias.

"Tratando de reducir esos tiempos es que contratamos mayor personal para ayudar con la gestión administrativa y los jueces tuvieran mayor tiempo para dedicarle a las audiencias", dijo.

El Poder Judicial también llegó a programar audiencias durante el turno vespertino, así como los sábados y domingos, con el objetivo de aprovechar la capacidad disponible y reducir la distancia entre la solicitud de una audiencia y su realización.

El resultado, de acuerdo con la magistrada presidenta, es que actualmente las audiencias del sistema penal acusatorio están siendo programadas en un plazo menor.

"Hoy están programándose máximo a ocho semanas", por lo que pueden ser hasta en una semana.

Este periodo de ocho semanas representa además un nuevo estándar para el Poder Judicial de Tamaulipas, que busca mantener una reducción de los tiempos de atención y evitar que el rezago vuelva a generar esperas de varios meses.

"Es un estándar que tenemos nosotros ahora ya como una meta y esperando siempre que se haya un factor, un componente permanente", señaló.

De acuerdo con la magistrada, después de atender las necesidades más urgentes en el sistema penal acusatorio, se trasladaron a las áreas Civil y Familiar, donde se concentra una parte importante de la actividad jurisdiccional.

Contreras López señaló que más del 80 por ciento de los asuntos que integran la carga de trabajo del Poder Judicial corresponden a estas materias, por lo que la preparación del nuevo sistema de oralidad civil y familiar se ha convertido en una de las prioridades.

"Más del 80% de los asuntos de la carga de trabajo están en las" señaló la magistrada.

Ante la entrada del nuevo sistema, el Poder Judicial trabaja en la capacitación de su personal y en el fortalecimiento de los mecanismos alternativos de solución de conflictos, como la mediación y la conciliación.

La intención es que una mayor cantidad de controversias puedan resolverse antes de llegar propiamente a una audiencia judicial, siempre que la naturaleza del caso lo permita.

"La mediación, la conciliación y los mecanismos alternativos no son obligatorios en el sistema tradicional, pero sí en el nuevo sistema", explicó.

Actualmente, alrededor del 70 por ciento del personal involucrado en estas nuevas responsabilidades ya ha recibido capacitación, aunque reconoció que todavía será necesario incorporar más trabajadores y continuar con la preparación.

"Se requiere de más personal, se requiere de mayor capacitación", afirmó.

A esto se suma la incorporación de herramientas tecnológicas, entre ellas la inteligencia artificial, con la finalidad de facilitar la comprensión de las resoluciones judiciales.

Uno de los sectores que se busca atender de manera particular son las niñas, niños y adolescentes que participan en juicios, especialmente aquellos relacionados con conflictos familiares. 

La institución pudo incorporar herramientas tecnológicas más especializadas a través de la IA.

"Cuando llegamos al Poder Judicial, los compañeros no tenían ni siquiera un equipo de cómputo funcional", señaló.

A partir de la renovación de las herramientas tecnológicas, el Poder Judicial comenzó a explorar alternativas basadas en inteligencia artificial para apoyar algunas de sus actividades.

"Llegar a las opciones de cómo la inteligencia artificial puede ayudarnos en la actividad jurisdiccional, tenía que iniciar desde equiparnos", explicó.

Uno de los usos que ya se está dando a estas herramientas consiste en procesar las sentencias para comunicarlas en un lenguaje más sencillo y comprensible para las personas involucradas en los procesos.

"A través de inteligencia artificial se procesan las sentencias para comunicar en un lenguaje mucho más claro a quienes estén involucrados, a los menores que lamentablemente se encuentran involucrados en un proceso", explicó.

La medida busca que las resoluciones judiciales no solamente sean emitidas, sino que puedan ser comprendidas por quienes resultan directamente afectados por ellas.

"En aquellos donde hay derechos de menores vulnerados, pues estamos actuando con eficiencia, con eficacia, pero sobre todo con humanismo".