El conjunto europeo selló su pase a la gran Final y ahora se medirán ante Corea del Norte; irán por el tercer lugar ante Brasil.

Por: El Mañana de Reynosa
La Selección Mexicana sumaba 490 minutos sin recibir gol, pero esa buena racha finalizó en el momento menos esperado. El Tricolor cayó (0-1) ante Países Bajos, en las semifinales del Mundial Femenil Sub-17.
Adiós al sueño de ganar el primer campeonato y, aunque todavía resta un partido, el sábado —por el tercer lugar del torneo, contra la selección de Brasil— no será lo mismo, luego de la plausible actuación que ofrecieron las de Miguel Gamero.
Después de un primer tiempo carente de emociones, el marcador se abrió al minuto 69, con el gol de Lina Touzani, quien entró sin marca al área y venció a la guardameta Valentina Murrieta. El buen trabajo defensivo del Tricolor se vino abajo por una desatención.
El gol neerlandés despertó el ímpetu de México, que permaneció apagado en gran parte del encuentro. Mucho juego por las bandas, pero pocas ideas en el tramo final. El combinado nacional intentó de todas las formas posibles, pero el muro anaranjado y la falta de contundencia tricolor impidieron que el empate llegara.
A diferencia del encuentro en la fase de grupos, ahora eran las europeas las que sufrían.
En el tiempo agregado, la silbante fue al VAR para revisar un posible penalti sobre la habilidosa Miranda Solís; sin embargo, después de tardar, decretó que no era pena máxima.
Un disparo de la capitana Berenice Ibarra (en los últimos segundos) se estrelló en el travesaño, acción que causó dolor en toda una nación, que soñaba con la final.