México no es ajeno al contexto internacional marcado por tensiones comerciales, conflictos que afectan los mercados, incertidumbre en las inversiones y cambios en las relaciones económicas entre los países. Frente a este escenario, el Gobierno Federal ha buscado mantener la estabilidad, proteger el ingreso de las familias y fortalecer la capacidad productiva, teniendo su mejor expresión en los indicadores sobre el desempeño de nuestra economía mexicana, la política social; el salario y el crecimiento del empleo.
La producción, la economía y la justa distribución de los ingresos transitan por una sola vía para crecer con igualdad sustantiva, de ahí que la Ley de Ingresos prevé una recaudación total de 10 billones 636 mil 488 millones 100 mil pesos, garantizando mayor cobertura a los programas sociales, más infraestructura carretera y mejores servicios públicos. Cifra que representa un crecimiento de 1.1 por ciento en términos reales con respecto a 2026. Lo tributario se estima en 6.2 billones de pesos, frente a los 5.8 billones registrados en 2026, cifra histórica para nuestro país, que permite consolidar un sistema fiscal más fuerte, progresivo y que combate con éxito la evasión fiscal.
Por lo que respecta a la deuda pública, México de entre los países de la OCDE se ubica aproximadamente en el tercer lugar y con respecto a los países del G-20 ocupa el sexto lugar con menor porcentaje de deuda, con alrededor de 51% del PIB, muy por debajo de naciones como Japón y Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum administra responsablemente la deuda pública, manteniendo un crecimiento sostenido, con finanzas públicas sanas y conteniendo la inflación. Además, 80% está denominada en pesos y a tasa fija, y contamos con reservas internacionales superiores a los 256 mil millones de dólares para enfrentar crisis externas y emergencias internas.
Es claro que México tiene estabilidad macroeconómica, por ello conservamos el grado de inversión con todas las agencias evaluadoras y se registró nuevamente un máximo histórico de Inversión Extranjera Directa en el primer semestre de 2026.
Entre las nuevas disposiciones que contemplará la Ley de Impuesto Sobre la Renta, destaca que simplifica el cumplimiento de las obligaciones fiscales, refuerza el combate contra las factureras, fortalece la capacidad financiera del Estado e impulsa el crecimiento de las personas que trabajan por su cuenta y de los pequeños negocios y empresas.
Durante décadas el sistema fiscal ofreció solo dos caminos, pagar como una gran empresa o quedarse afuera; sin embargo, desde la administración pasada se ofreció una tercera vía: el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) que ha funcionado bien, por ello para 2027 subirá su límite a 5 millones para las personas físicas y 50 millones para las pequeñas empresas, con una tasa máxima de 2.5%.
Lo anterior significa que se premia la inversión de la pequeña empresa, de las y los emprendedores y de las y los pequeños productores del campo, al aumentar 100 mil pesos la suma para exentar impuestos. Ahora es posible ponerse al corriente de las obligaciones fiscales e incorporarse a este régimen, mismo que no es obligatorio.
Por octavo año consecutivo no se crean ni aumentan los impuestos, lo que crece es la economía; los programas sociales y el universo de sus beneficiarios; el salario; y las oportunidades de empleo. Somos la economía número doce a escala global, tenemos una macroeconomía fuerte, cuyos mejores resultados se sienten en los hogares de las familias mexicanas.
@larapaola1