La baja producción pesquera está comenzando a cobrar una fuerte factura social en la zona lagunaria de San Fernando, donde familias dedicadas por generaciones a esta actividad están emigrando hacia ciudades fronterizas de Tamaulipas y Monterrey, Nuevo León, en busca de empleo y mejores ingresos.

La escasa captura de camarón, jaiba y especies de escama ha provocado que la pesca comercial deje de ser suficiente para cubrir las necesidades básicas de numerosos hogares que dependen directamente de las lagunas y canales de esta región.

La escasa captura de camarón y jaiba obliga a pescadores a buscar empleo en ciudades cercanas.

Clemente Rivera, pescador del poblado pesquero Carvajal, relató que ante la difícil situación decidió emigrar a Monterrey, donde logró conseguir trabajo en una empresa maquiladora. Explicó que el nuevo empleo le permite obtener los recursos necesarios para sostener a su familia, aunque su intención es regresar a la zona lagunaria de San Fernando una vez que mejoren las condiciones para desarrollar nuevamente la pesca comercial.

Clemente señaló que actualmente quienes salen en busca de camarón apenas logran capturar entre 5 y 10 kilogramos de producto crudo, cantidad que resulta insuficiente para obtener ganancias.

Clemente Rivera, pescador, comparte su experiencia de emigrar a Monterrey por falta de ingresos.

La situación se complica debido a que para producir un kilogramo de camarón coctelero se requieren aproximadamente dos kilos y medio de camarón crudo, reduciendo todavía más el margen de ingreso para los pescadores. A esto se suman los gastos de combustible que deben realizar para trasladarse desde los diferentes poblados pesqueros hasta las barras, bayucos y canales de navegación donde tienen asignadas sus áreas de captura.

De acuerdo con el pescador, con los actuales niveles de producción en muchas ocasiones ni siquiera logran recuperar lo invertido en combustible, situación que está empujando a más trabajadores del mar a buscar otras alternativas laborales lejos de sus comunidades.

Crisis pesquera da golpe a familias

Los altos costos de operación y baja producción están generando una crisis en la pesca comercial.

La crisis pesquera comienza así a transformar la vida de las familias de la zona lagunaria de San Fernando, donde ante la falta de producto en las redes, algunos pescadores están cambiando temporalmente las embarcaciones por empleos en las ciudades para poder llevar el sustento a sus hogares.

MENOS PRODUCTO, MÁS GASTOS

LA PESCA PIERDE CAPACIDAD PARA SOSTENER A LAS FAMILIAS

La baja captura no sólo afecta los ingresos de los pescadores, sino que también incrementa sus costos de operación, principalmente por el combustible necesario para llegar a las zonas de pesca. La combinación de poca producción y mayores gastos reduce el margen de ganancia y ha comenzado a generar movilidad laboral hacia otras ciudades.