Alrededor de 60 reses han muerto en Reynosa a consecuencia de la sequía y las altas temperaturas, mientras que los efectos de la canícula también han obligado a productores ganaderos a modificar sus prácticas para reducir el impacto del calor sobre el hato.
¿Cómo afecta la sequía al ganado en Reynosa?
Gildardo López, integrante de la directiva de la Asociación Ganadera Local de Reynosa y consejero estatal de la Unión Regional de Ganaderos de Tamaulipas, explicó que algunos productores han optado por vender los becerros a menor edad, con el propósito de disminuir el estrés y la demanda de alimento y agua que representa mantenerlos junto a las vacas durante este periodo.
El representante ganadero señaló que todavía deben extremarse precauciones, particularmente con las vacas de mayor edad, debido a que al desplazarse hacia abrevaderos naturales pueden quedar atascadas en terrenos reblandecidos o fangosos, y morir.
Acciones de los productores ganaderos ante la crisis
Advirtió además que las reses de 10 años o más enfrentan mayores dificultades para alimentarse, debido al desgaste o pérdida de piezas dentales, situación que puede provocar que disminuyan su consumo y se debiliten ante las condiciones extremas.
López indicó que existe expectativa entre los productores de que las condiciones mejoren a partir del jueves 3 de septiembre, cuando concluya la denominada "canícula chiquita", después de que la canícula tradicional concluyera el pasado 24 de agosto.
Impacto de la canícula en la salud del ganado
La combinación de altas temperaturas y falta de agua representa uno de los principales riesgos para el ganado durante esta temporada, por lo que los productores mantienen vigilancia sobre los animales más vulnerables.
El ganadero recordó que la situación actual, aunque grave, todavía se encuentra por debajo de lo ocurrido durante la sequía anterior, cuando se estima que entre 350 y 400 cabezas de ganado murieron en la región.
La Asociación Ganadera mantiene el llamado a los productores para extremar cuidados durante los últimos días de calor intenso y prestar especial atención a los animales viejos o con dificultades para desplazarse y alimentarse.