Fragmentos de material aislante y recubrimientos que presuntamente corresponden a la empresa aeroespacial SpaceX reaparecieron a lo largo de cinco kilómetros en Playa Bagdad, tras el reciente temporal de lluvias y las fuertes marejadas en el Golfo de México.

Integrantes de la organización ecologista Conibio Global confirmaron el hallazgo durante recorridos de inspección posteriores a las tormentas, atribuyendo los residuos al lanzamiento efectuado por la firma el pasado 28 de septiembre, donde un propulsor terminó destruido en aguas del litoral.

Los activistas explicaron que las corrientes marinas empujaron los escombros hacia la costa tamaulipeca, patrón de contaminación que ya han documentado en años anteriores tras pruebas y operaciones de la base espacial ubicada en Boca Chica, Texas.

Ante la posibilidad de que continúe el arribo de más desechos en los próximos días, la agrupación notificó los hechos a las autoridades ambientales federales e hizo un llamado a los visitantes a no manipular los residuos desconocidos mientras se determina formalmente su composición e impacto en el ecosistema marino.