La Fundación Libélulas de Esperanza reportó un aumento en los casos de violencia contra mujeres que atiende en Reynosa, entre ellos amenazas y hostigamiento de exparejas que continúan después de la separación.

Leticia Gutiérrez Lozano, presidenta de la organización, señaló que aunque actualmente trabajan en un registro propio para dimensionar con mayor precisión la problemática, el comportamiento de los casos que llegan a la asociación permite advertir un aumento de la violencia.

Tan solo entre finales de agosto y septiembre, explicó, fueron atendidas cuatro mujeres que solicitaron asesoría relacionada con situaciones de violencia; algunas posteriormente decidieron acudir a otras instancias para continuar sus procesos.

La activista aclaró que estas cifras corresponden exclusivamente a los casos que han llegado a la organización y no representan el total de víctimas que existen en la ciudad.

¿Qué casos preocupan a la Fundación?

El problema, dijo, se vuelve todavía más complejo cuando las agresiones continúan después de la separación. Explicó que han atendido casos de mujeres que, pese a haber terminado la relación y cambiado de domicilio, continúan siendo buscadas, amenazadas o agredidas por sus exparejas.

"Se ha incrementado muchísimo", afirmó Gutiérrez Lozano al referirse al comportamiento de los casos que han detectado durante este año.

Uno de los patrones que más preocupa a la organización es la violencia ejercida por ex parejas, debido a que algunas mujeres consideran que el riesgo termina cuando abandonan la relación, pero las agresiones pueden continuar.

Gutiérrez Lozano relató el caso de una mujer que incluso ha tenido que cambiar de domicilio y, pese a ello, continúa siendo víctima de agresiones por parte de su ex pareja.

También mencionó otro caso en el que una mujer, aun contando con una vivienda otorgada mediante una resolución judicial, continúa enfrentando amenazas y hostigamiento por parte de su ex pareja y familiares de éste.

Acciones de la Fundación para abordar la violencia

La presidenta de Libélulas de Esperanza consideró que estos casos evidencian la necesidad de fortalecer las medidas de protección y el seguimiento institucional, particularmente cuando existen hijos menores de edad.

Advirtió que el temor a perder a los hijos, la falta de recursos económicos y la ausencia de una red de apoyo pueden llevar a las víctimas a desistir de los procesos de denuncia.

Entre los principales pendientes que identifica la organización se encuentra la creación de un espacio de resguardo para mujeres víctimas de violencia y sus hijos. Gutiérrez Lozano cuestionó que una mujer que decide abandonar a su agresor pueda encontrarse sin familiares, recursos o un lugar seguro al cual acudir.

"Si yo soy víctima de violencia y quiero dejar a mi agresor y no tengo familia, no tengo ninguna red de apoyo, ¿cómo me salgo?, ¿a dónde voy?", planteó.

Explicó que, ante la falta de un refugio, las organizaciones civiles terminan buscando alternativas para que las víctimas puedan permanecer en lugares seguros mientras se realizan los procedimientos correspondientes, aunque reconoció que las asociaciones tienen recursos y capacidades limitadas.

A esta situación se suman, dijo, los casos en los que las víctimas enfrentan dificultades durante el proceso de denuncia o perciben que no cuentan con garantías suficientes para mantenerse a salvo después de solicitar ayuda.

Detalles confirmados sobre el observatorio ciudadano

Ante la falta de información que, desde su perspectiva, permita conocer con precisión la dimensión actual de la violencia contra las mujeres en Reynosa, Fundación Libélulas de Esperanza prepara un observatorio ciudadano.

Gutiérrez Lozano explicó que el proyecto busca recopilar información directamente desde la sociedad y mantener el anonimato de las personas participantes, además de evitar la exposición de datos sensibles.

La organización prevé presentar esta herramienta en las próximas semanas, con la finalidad de generar un registro que permita visualizar el comportamiento de la violencia contra las mujeres en Reynosa.

Gutiérrez Lozano insistió en que, más allá de las estadísticas, es necesario que las mujeres puedan acceder a protección efectiva cuando deciden pedir ayuda.

Finalmente, llamó a no normalizar las amenazas, el acoso o las agresiones de una ex pareja y a buscar orientación profesional incluso después de haber terminado una relación.

Señaló que las mujeres pueden solicitar información sobre sus alternativas sin que esto implique necesariamente presentar una denuncia de inmediato, ya que corresponde a cada víctima decidir las acciones que considere pertinentes para preservar su seguridad.