Un daño hipotético en el cabezal de llegada de gas de 36 pulgadas fue el escenario durante el simulacro de emergencia nivel IV realizado este viernes en la Central de Medición Km. 19, sobre la carretera Reynosa-Monterrey, instalaciones que hace 14 años fueron escenario de una de las tragedias más graves relacionadas con Pemex en Reynosa.
El ejercicio se realizó este 18 de septiembre, misma fecha en que ocurrió, en 2012.
Durante el ejercicio, el personal del centro de trabajo puso en marcha los procedimientos establecidos para atender una eventual emergencia, con el objetivo de evaluar la capacidad de respuesta y coordinación ante una situación que pudiera representar un riesgo para las instalaciones y su entorno.
¿Qué se evaluó en el simulacro?
Por tratarse de un ejercicio de nivel IV, se activó el Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias, GRAME Noreste, con el objetivo de evaluar la capacidad de respuesta y coordinación ante una eventual emergencia en las instalaciones.
Pemex informó que el simulacro se desarrolló de manera controlada y no representó riesgo para las instalaciones ni para las zonas aledañas.
Detalles del ejercicio de prevención
El aniversario coincidió este año con el ejercicio de prevención realizado por Petróleos Mexicanos, que tuvo como escenario precisamente una emergencia simulada en la misma zona.
Durante el ejercicio, el personal del centro de trabajo puso en marcha los procedimientos establecidos para atender una eventual emergencia, con el objetivo de evaluar la capacidad de respuesta y coordinación ante una situación que pudiera representar un riesgo para las instalaciones y su entorno.

Catorce años después de la tragedia
El 18 de septiembre de 2012, una explosión en instalaciones de Pemex ubicadas en el kilómetro 19 de la carretera Reynosa-Monterrey provocó una de las tragedias más graves registradas en Reynosa relacionadas con la empresa petrolera. El siniestro ocurrió en el Centro Receptor de Gas y Condensados, donde se generó un incendio de gran magnitud y se movilizaron cuerpos de emergencia. Catorce años después, el mismo 18 de septiembre, Pemex realizó en esas instalaciones un simulacro de emergencia nivel IV, cuyo escenario contempló un daño hipotético en un cabezal de llegada de gas de 36 pulgadas. El ejercicio permitió activar protocolos de respuesta y evaluar la coordinación ante una eventual emergencia. Por tratarse de un ejercicio de nivel IV, se activó el Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias (GRAME) Noreste, mientras el personal puso en marcha los procedimientos establecidos para atender el supuesto incidente.
