Tamaulipas llegó al punto máximo de la temporada de ciclones tropicales sin lluvias relevantes que permitan recuperar el almacenamiento de sus principales presas y ríos, mientras se reduce la ventana de oportunidad que representa septiembre para generar escurrimientos.

El 10 de septiembre se alcanzó climatológicamente el pico de la temporada ciclónica en el Atlántico, etapa en la que históricamente se concentra la mayor actividad de sistemas tropicales, de acuerdo con información de la Coordinación Estatal de Protección Civil.

¿Qué condiciones enfrenta Tamaulipas en la temporada ciclónica?

Sin embargo, el estado atraviesa este periodo crítico sin que tormentas tropicales o huracanes hayan generado precipitaciones importantes sobre su territorio, por lo que tampoco se han producido escurrimientos suficientes para mejorar las condiciones de sus principales cuerpos de agua.

Las condiciones atmosféricas tampoco favorecen por ahora la formación de sistemas tropicales en el Golfo de México, lo que limita las posibilidades de que un fenómeno ciclónico produzca lluvias abundantes en Tamaulipas durante los próximos días.

Tamaulipas llega al pico de huracanes sin lluvias

Los pronósticos disponibles señalan que durante los siguientes cinco a siete días no se espera actividad tropical significativa en el Golfo de México, por lo que el panorama de sequedad podría mantenerse sin cambios importantes.

La ausencia de lluvias resulta especialmente preocupante porque septiembre representa una de las etapas con mayor expectativa de precipitaciones para Tamaulipas y, por lo tanto, una oportunidad para generar escurrimientos y recuperar parte del almacenamiento de las presas antes de que concluya la temporada ciclónica.

Con cada día que transcurre sin lluvias importantes, esa posibilidad se reduce y aumenta la presión sobre las regiones que dependen de las precipitaciones para recuperar sus fuentes de abastecimiento, mientras presas y ríos permanecen a la espera de aportaciones que no han llegado en la magnitud necesaria.

Aunque la temporada de ciclones tropicales todavía continúa, Protección Civil mantiene vigilancia sobre las condiciones atmosféricas ante cualquier cambio que pueda favorecer la formación de sistemas en el Golfo de México y modificar el panorama de lluvias para Tamaulipas.

¿Cuál es el impacto de la sequía en Tamaulipas?

La falta de lluvias ya se refleja en el deterioro del panorama hídrico de Tamaulipas. Al corte del 31 de agosto, el 51.7% del territorio estatal presentaba algún grado de afectación: 34.3% estaba clasificado como anormalmente seco, 15.3% con sequía moderada y 2.1% con sequía severa.

En total, 27 de los 43 municipios registraban alguna condición de afectación.

El deterioro fue acelerado durante la segunda quincena de agosto: la superficie afectada pasó de 25.7% a 51.7%, mientras que los municipios con sequía moderada a severa aumentaron de 6 a 11. A pesar de ello, el almacenamiento conjunto de las principales presas de Tamaulipas se ubicaba al 66.4% de su capacidad, con 4 mil 243.4 millones de metros cúbicos al 7 de septiembre.

¿Qué medidas se están tomando ante la crisis hídrica?

En el norte, la presión es mayor: las presas internacionales La Amistad y Falcón disponían en conjunto de alrededor de 260 millones de metros cúbicos, volumen que, de acuerdo con la Secretaría de Recursos Hidráulicos, apenas permitiría cubrir las necesidades de consumo público urbano.