Hasta siete años de prisión podría enfrentar quien retire o dañe deliberadamente un preservativo durante una relación sexual sin el consentimiento de la otra persona, al buscar elevar esta práctica a grado de abuso sexual.
La iniciativa presentada por el diputado de Morena Sergio Arturo Ojeda Castillo busca adicionar el artículo 268 Bis al Código Penal de Tamaulipas para equiparar esta práctica, conocida como stealthing, al delito de abuso sexual, al considerar que el retiro o deterioro intencional del condón vulnera la libertad y la autonomía sexual de quien aceptó mantener relaciones bajo la condición expresa de utilizar este método de protección.
De acuerdo con el proyecto presentado ante el Congreso local, la sanción propuesta sería de tres a siete años de prisión; además, la pena podría incrementarse hasta en una mitad cuando la conducta provoque un embarazo o derive en la transmisión de una infección de transmisión sexual.
¿Qué es el stealthing y por qué es considerado abuso sexual?
La iniciativa sostiene que el consentimiento sexual no se limita a aceptar una relación, sino que también comprende las condiciones bajo las cuales se desarrolla, incluido el uso de preservativo cuando así lo establece alguna de las personas involucradas.
En su exposición de motivos, el legislador argumenta que aceptar una relación sexual bajo esa condición no significa consentir que la otra persona retire o dañe el preservativo de manera unilateral. "El consentimiento sexual no solo abarca la aceptación del acto, sino las condiciones bajo las cuales se otorga, entre ellas el uso de métodos de barrera", establece el documento.
Detalles confirmados sobre la iniciativa legislativa
Bajo ese argumento, busca reconocer expresamente esta conducta y establecer una sanción específica para quienes incumplan deliberadamente esa condición durante el encuentro sexual.
El stealthing consiste en retirar o deteriorar intencionalmente el preservativo durante una relación sexual sin que la otra persona lo sepa o lo haya autorizado, esta conducta puede presentarse cuando alguien acepta utilizar un condón, pero posteriormente lo retira sin consentimiento, o cuando simula utilizarlo pese a que se había establecido como una condición indispensable.
En ese sentido, el proyecto señala que la práctica puede exponer a las víctimas a infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH, así como a embarazos no planeados.
También refiere posibles afectaciones emocionales, entre ellas sentimientos de traición, culpa y vergüenza, además de ansiedad y trastornos relacionados con experiencias traumáticas.
La exposición de motivos advierte que la conducta puede normalizarse en determinados espacios digitales y contenidos pornográficos, donde se presenta como una expresión de dominio, pese a que, vulnera la autonomía de la persona que condicionó su consentimiento al uso del preservativo.
El documento subraya que la protección debe comprender tanto a mujeres como a hombres, aunque reconoce que las consecuencias reproductivas y algunas formas de violencia sexual pueden afectar de manera diferenciada a las víctimas. Mientras que en el caso de las mujeres cuando dañan los preservativos ocultándolo a su pareja en turno, poniendo en riesgo la transmisión de una enfermedad o incluso provocando un embarazo.
Citan antecedentes legales
El promovente considera necesario que el Código Penal estatal incorpore una disposición expresa que permita sancionar esta práctica bajo los términos propuestos.
El documento menciona casos registrados en Suiza y Alemania, así como resoluciones judiciales en España, donde los tribunales han examinado la relevancia del consentimiento otorgado bajo condiciones específicas y las consecuencias de incumplirlas. También refiere experiencias legislativas de otros países y territorios, entre ellos Canadá, Chile, Colombia, Argentina y el estado de California, en Estados Unidos. En el caso de Alemania, la iniciativa cita una resolución judicial que considera relevante el derecho de las personas a decidir sobre las condiciones de sus relaciones sexuales, incluido el uso del preservativo.