Alrededor de 180 unidades de autotransporte participaron este lunes en Reynosa en el paro nacional convocado por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), como parte de las movilizaciones para exigir al Gobierno Federal mayores condiciones de seguridad en las carreteras, atención a las extorsiones y revisión de las disposiciones fiscales que afectan al sector.

La manifestación, reunió a transportistas que recorrieron distintas vialidades de la ciudad hasta llegar al Parque Cultural Reynosa, con el propósito de visibilizar las dificultades que enfrentan las empresas y los operadores durante el traslado de mercancías.

¿Qué exigencias plantearon los transportistas?

Abraham Sosa Ruiz, delegado de Canacar en Reynosa, informó que aproximadamente 180 unidades se sumaron a la movilización local, en respaldo a las exigencias planteadas a nivel nacional.

Explicó que la convocatoria se había anunciado desde el viernes anterior y que uno de los principales objetivos era conseguir una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum para exponer directamente las necesidades del autotransporte de carga.

Además de la inseguridad, el paro nacional se desarrolló en medio de inconformidades por los costos de operación, las condiciones de las carreteras, la sobrerregulación y los cambios fiscales que, de acuerdo con las organizaciones convocantes, presionan las finanzas de las empresas.

Entre los puntos señalados a nivel nacional figura la propuesta relacionada con la Ley de Ingresos de 2027, que contempla reducir de 300 a 250 millones de pesos el límite de ingresos para acceder a un estímulo fiscal que permite acreditar contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR) hasta 50 por ciento del gasto en casetas.

Los transportistas también han solicitado revisar los cobros de grúas y corralones, así como mejorar las condiciones de la infraestructura carretera para reducir riesgos y costos durante el traslado de productos.

La convocatoria fue planteada por tiempo indefinido, aunque las modalidades de participación y las posturas de las agrupaciones del sector no fueron uniformes, pues algunas organizaciones se deslindaron de la movilización.

¿Qué soluciones piden los transportistas?

Sosa Ruiz señaló que la intención es que las autoridades federales atiendan las demandas y establezcan compromisos que permitan mejorar las condiciones de seguridad para los operadores y dar certidumbre a las empresas.

El delegado de Canacar insistió en que las pérdidas económicas son considerables, pero subrayó que la principal preocupación es evitar que los conductores continúen expuestos a situaciones de violencia durante sus jornadas laborales.

"Esperemos que el Gobierno tome y dimensione la importancia de este llamado", expresó.

Durante la movilización en Reynosa, los organizadores pidieron mantener el orden, respetar las indicaciones de Tránsito y permitir el paso de los vehículos de emergencia, con el objetivo de realizar una protesta pacífica sin afectar innecesariamente a la ciudadanía.

Inseguridad: un problema constante para los transportistas

Se suman 180 unidades a protesta en Reynosa

Abraham Sosa Ruiz, delegado de Canacar en Reynosa, señaló que los robos y la violencia contra operadores generan pérdidas millonarias y ponen en riesgo vidas humanas.

Abraham Sosa Ruiz señaló que, aunque en Tamaulipas los problemas de robo al transporte y extorsión son menores en comparación con otras regiones del país, la situación nacional representa una preocupación constante para quienes trasladan mercancías por carretera. Indicó que los robos, las extorsiones, los abusos en los servicios de grúas y los secuestros de operadores generan afectaciones económicas y ponen en riesgo la integridad de los trabajadores.

"Las pérdidas son millonarias y, aparte de eso, prácticamente son las vidas humanas las que están en juego. Las pérdidas monetarias han sido incalculables", expresó. Sosa Ruiz destacó que el impacto de estos delitos no puede medirse únicamente por el valor de las mercancías sustraídas, sino también por las consecuencias que enfrentan los conductores durante sus recorridos. "En otros países no estamos perdiendo la vida de los operadores. Perdemos mercancías, pero no la vida de los operadores", manifestó.