Desde hace al menos tres años, habitantes de la colonia Lampacitos padecen una constante fuga de aguas negras en la calle Rubén, esquina con Rosita, donde el estancamiento de desechos y el deterioro de la carpeta asfáltica han convertido el sector en un punto de riesgo para automovilistas.

Los vecinos aseguran que el problema permanece sin solución, mientras el pavimento continúa cediendo y deja enormes socavones que representan un peligro para quienes transitan diariamente por esta vialidad, particularmente durante los días de lluvia.

¿Cómo afecta la lluvia a la vialidad?

De acuerdo con el testimonio de un trabajador de un establecimiento cercano, durante una jornada laboral de aproximadamente ocho horas ha llegado a contabilizar hasta 15 vehículos que caen en uno de los hundimientos, debido a que los conductores no alcanzan a distinguir la profundidad del daño.

La situación se agrava cuando se registran precipitaciones, pues el agua acumulada cubre los desperfectos y convierte el área en una especie de laguna de aguas residuales, lo que dificulta identificar las zonas más afectadas del pavimento.

Acciones requeridas por los vecinos

Los residentes señalaron que, pese a los reportes realizados, no han obtenido una respuesta que permita resolver de fondo esta problemática, la cual continúa extendiéndose y genera molestias tanto a las familias del sector como a quienes utilizan la calle para desplazarse.

Ante el riesgo de nuevos daños a los vehículos y posibles accidentes, los afectados hicieron un llamado a las autoridades correspondientes para que atiendan la fuga de drenaje, rehabiliten la carpeta asfáltica y reparen los socavones.

Advirtieron que no basta con atender los hundimientos de manera aislada, sino que es necesario corregir la filtración de aguas negras que, según los testimonios vecinales, ha mantenido deteriorada esta vialidad durante años.